Me froté los ojos para reaccionar, y como no funcionó, opté por pellizcarme. Me ''autolesioné'' si se le puede llamar así, para creer que aquello era real. Y si, lo era. Empecé a caminar y me paré delante de Iván.
-¿Qué haces?
-No, ¿que haces tú?
-¿Yo?
-Si, tú.
-Yo no hago nada, pero tú ... con ... con ... ¿Lucía? -murmuré-
-Si, me cae bien, además, ella es popular.
Esperó que reaccionase, pero miré al suelo y me alejé. Ivan me acababa de mandar a tomar por el puto culo, y a Laura supuse que le haría lo mismo. La busqué y la busqué pero no la localicé. No había manera. Miré a todos lados y nada. Me di por vencida. Pero lo de Ivan no era lógico, algo tenía que haber pasado ...
Sonó el timbre y me fuí para clase, suponiendo que Laura llegaría no me preocupé. Pero entró el profesor y Laura no estaba, que raro. No me había avisado, no había dicho nada, a nadie. ¿Y si volvió a Asturias? No, por favor.
En aquel momento me sentí indiferente, me sentí vulgar. No poder hacer nada por saber donde estaba Laura me hacía sentir una impotente.
Se me pasó la hora volando, y salí al baño, me mojé la cara y me despejé. Adiós malos tiempos, Laura se encontraba mal, por eso no vino. Ese era mi pensamiento en aquel momento, pero no sabía si era del todo cierto, pero no me importaba. Pensar en negativo no era lo que tenía que hacer. No, no y no.
Entré de nuevo en clase, con la esperanza de que pasara rápido. No había venido el profesor, por lo que tube hora libre. Dios mio, fué la peor hora de mi vida. Sin Laura, y con Ivan en mi contra, no era el mejor día que digamos. Pero no me podía quejar, siempre puedes estar peor.
En el recreo me senté en una de las mesas de fuera, y no hice nada, absolutamente nada. No me sentía con ánimos de hacerlo. Llamé a Laura, pero me saltó el contestador automático en el fijo y el buzón de voz en su movil. Todo era siniestro. ¿Y mi Laura?
Acabó la mañana con una larga y aburrida clase de Historia, nunca me gustó la historia, repito, nunca. Y menos ahora en este curso, el profesor era un antipático. Era un chico bastante joven, no pasaba de los 25 años de edad. Pero era misterioso, siniestro y aburrido. Se guardaba las juergas para sus amigos seguramente ...
De camino a casa, no fuí en bus. Me negaba a mirar a la cara a Ivan, después de lo que había echo seguramente Laura le destrozase los dientes. Estaba abriendo la puerta de casa cuando sonó un coche a mis espaldas.
-¡Eh! ¡Laila! -gritaron-
Me giré con intención de averiguar quien era, y pude ver a Zack con una sonrisa enorme. Me acerqué y le miré también sonriente.
-¿Que haces esta tarde?
-Tengo que estudiar Historia, ha puesto tres páginas y 20 ejercicios.
-¡Joder! -exclamó- Te quería llevar a la playa, ¿no lo puedes aplazar?
-No se ... Esque es mucho.
-Por favor. Haré lo que quieras.
-Está bien, pero solo una hora.
Monté en el coche y salimos hacia la playa, como hacía buen día; al llegas, nos descalzamos y nos sentamos frente al mar. Fué entonces cuando escuche una guitarra, sonaba a Rock''n''Roll puro y duro. Me giré y vi a un chico tocando la guitarra, me sonaba, pero no sabía de qué.
Miré de nuevo para el mar. Zack me habló de muchas cosas en esa hora. Y después me llevó de nuevo a casa.
Estudié todo y sobre las seis y media aproximadamente encendí mi ordenador. Miré mi correo y había uno de Mike.
Mike:
''Laila, recuerdo que una vez dijiste que no te marcharías. Lo has echo. Me has matado.¿Estás contenta?''
Yo nunca en la vida quise matar a nadie, nunca quise; jamás querré.
NUEVOS PERSONAJES, IMÁGENES EN PÁGINA: PERSONAJES (:
martes, 9 de noviembre de 2010
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Capítulo 15.
Puede que yo no sea la persona adecuada para hablar de sonrisas, ya que la vida, al menos en este tiempo, no me ha ofrecio muchas veces alguna ocasión para sonreir. De pequeña, recuerdo que cuando iba al parque con mi madre y con mi hermana, no dejaba de sonreir. Y todo porque me miraban y me sonreían; y le decían a mi madre que tenia la sonrisa mas bonita del mundo, y que la guardaba en el mejor sitio, en mi cara. Porque tenía la sonrisa mas preciosa del mundo entero. Pero a veces las sonrisas se apagan ... y tiene que pasar mucho tiempo para que vuelvan. Me quedé un buen rato mirando como Zack dormía, quizás porque me parecía una buena forma de pasar el tiempo, o simplemente porque me encontraba a gusto. No lo se exactamente, pero no tenía intención de despertarle, primero porque no sabía a que hora se quedó dormido y segundo porque me encantaba verle dormir. Me levanté con cuidado de no despertarle, abrí mi armario y cojí la ropa adecuada, el cielo estaba encapotado por lo tanto cojí un pantalón largo blanco, unas victorias amarillas y una camiseta con la cara de Bob Esponga como dibujo. No cojí sudadera, si eso la cojería mas tarde. Como no quería correr riesgos de que me viese cambiandome, me fuí a vestir al baño, una vez allí, me noté sucia. Por lo tanto abrí la ducha y me duché. Le eché un poco de espuma al pelo y lo dejé medio rizado. Bajé a desyunar y subí a mi habitación a por las cosas de clase, aun faltaban 40 minutos para que pasase el bus, asique iba a ver la tele. Con mucho cuidado salí por la puerta, y antes que pudiera cerrarla Zack se dirigió a mi.
- ¿Piensas dejar que haga novillos? - dijo -
- ¿Como?
- Tenemos que ir a clase, y yo no pienso faltar. Esperas a que me cambie, ¿verdad? -preguntó-
- Pues ... ah, si. Pero te espero abajo y ... gracias por lo de ayer, de, nuevo.
Asintió con la cabeza, yo cerré la puerta y bajé a ver la televisión. Tardó poco, ya que se puso la ropa de la noche anterior. ¿Tendría sangre de Javi? No.
Al bajar se sentó a mi lado en el sofá, miré por la ventana y el coche del tío Frank ya estaba delante de la casa.
- ¿Puedo considerar esto una cita? -preguntó-
- Si, supongo que si ...
- ¿Estás bien? -preguntó de nuevo-
- Si, es solo que ... no sabía que Javi fuese así. Con él me sentía bien, estaba a gusto. -contesté-
- Tranquila. Todo ha pasado, y gracias a dios ese malnacido no te ha tocado.
- Gracias a dios no, gracias a ti. Muchas gracias ... otra vez.
- No tienes que dármelas. ¿Vamos?
Salimos de mi casa y Zack cojió de su bolsillo las llaves de su coche, abrió la puerta del copiloto y yo entré. Quizás estabamos estableciendo una buena amistad, y no quería pensar que esperaba algo mas de mi, porque estaba dispuesta a negárselo.
- Quiero saber si realmente te importo, si soy algo ''especial'', digamos, para ti. - hablé sincera y con claridad -
- Mira Laila, no quiero que pienses que eres un juguete para mi, realmente eres una chica genial, y me gustaría establecer una relación contigo, pero solo si tu te vas a sentir cómoda en esa relación.
- Tengo que pensarmelo ... - anelé -
Llegamos al instituto y todos nos miraban, es cierto que ... Zack era el mas popular del instituto pero yo no soy nadie a su lado, no acababa de entender porque me seguían mirando. Era increible. Bajé del coche y empecé a caminar al lado de Zack. Las miradas seguían siendo mas y mas ... Hasta que nos acabamos por separar. ¿En que mundo vivimos? Miré haber si podía localizar a Laura o a Iván, y no, no podía. Esto era como un circuito; arriba, abajo, izquierda, derecha. Hasta que por fin, localicé a Iván. Le veía sonreir, caminé un poco mas y ... ¿QUÉ?
- ¿Piensas dejar que haga novillos? - dijo -
- ¿Como?
- Tenemos que ir a clase, y yo no pienso faltar. Esperas a que me cambie, ¿verdad? -preguntó-
- Pues ... ah, si. Pero te espero abajo y ... gracias por lo de ayer, de, nuevo.
Asintió con la cabeza, yo cerré la puerta y bajé a ver la televisión. Tardó poco, ya que se puso la ropa de la noche anterior. ¿Tendría sangre de Javi? No.
Al bajar se sentó a mi lado en el sofá, miré por la ventana y el coche del tío Frank ya estaba delante de la casa.
- ¿Puedo considerar esto una cita? -preguntó-
- Si, supongo que si ...
- ¿Estás bien? -preguntó de nuevo-
- Si, es solo que ... no sabía que Javi fuese así. Con él me sentía bien, estaba a gusto. -contesté-
- Tranquila. Todo ha pasado, y gracias a dios ese malnacido no te ha tocado.
- Gracias a dios no, gracias a ti. Muchas gracias ... otra vez.
- No tienes que dármelas. ¿Vamos?
Salimos de mi casa y Zack cojió de su bolsillo las llaves de su coche, abrió la puerta del copiloto y yo entré. Quizás estabamos estableciendo una buena amistad, y no quería pensar que esperaba algo mas de mi, porque estaba dispuesta a negárselo.
- Quiero saber si realmente te importo, si soy algo ''especial'', digamos, para ti. - hablé sincera y con claridad -
- Mira Laila, no quiero que pienses que eres un juguete para mi, realmente eres una chica genial, y me gustaría establecer una relación contigo, pero solo si tu te vas a sentir cómoda en esa relación.
- Tengo que pensarmelo ... - anelé -
Llegamos al instituto y todos nos miraban, es cierto que ... Zack era el mas popular del instituto pero yo no soy nadie a su lado, no acababa de entender porque me seguían mirando. Era increible. Bajé del coche y empecé a caminar al lado de Zack. Las miradas seguían siendo mas y mas ... Hasta que nos acabamos por separar. ¿En que mundo vivimos? Miré haber si podía localizar a Laura o a Iván, y no, no podía. Esto era como un circuito; arriba, abajo, izquierda, derecha. Hasta que por fin, localicé a Iván. Le veía sonreir, caminé un poco mas y ... ¿QUÉ?
martes, 31 de agosto de 2010
Capítulo 14.
Me quedé dormida poco después de acostarme, y la verdad, me sentó bien. Me levanté completamente despejada y super enérgica. Otro día mas en la rutina de mi vida cotidiana. Miré mi movil y tenía un sms. ¡ERA DAVID!
''Laila, necesito que me mandes la dirección de donde vives. No por nada en especial, sino por tenerte localizada. Eres mi mejor amiga, quiero saber que es de tu vida. Haber si te conectas algún día. Un beso.''
Le contesté en un mensaje bastante largo pero específico. Le contaba lo que me pasó, y le puse mi dirección actual. Lo tenía muy claro, esta noche me conectaba y hablaba con el. Era mi mejor amigo, y no le iba dejar de lado por nada. Me fuí a duchar y me vestí, preparé las cosas de clase y bajé a desayunar. Robert se levantó algo pálido y justo al llegar a la cocina, dió media vuelta y se fué al baño. Estaba enfermo. Mi tio, al verle, corrió a su lado.
- ¡Buenos dias! - grité -
- Buenos para ti. - añadió Robert -
Desayuné y cojí mis cosas, pregunté a Frank si tenía que llevar a Robert al médico, pero me dijo que no, que el hoy no tenía trabajo y que le llevaría él. Asique salí de casa y coincidí con Iván. Por el camino ibamos hablando de el famoso niño número 10.
- Le he agregado al tuenti, es tan mono. - dijo Iván -
- Iván, no es gay. Tiene novia.
- ¿Y qué? Ricky Martin tenía novias y salió del armario hace poco. A los gays nos cuesta.
- A ti no. Lo soltaste por casualidad.
- Ya, pero porque estaba con vosotras. Sino no decía nada.
- Iván no pienso discutir contigo. Todo para ti, a mi no me interesa ese chico.
- Claro que no, tu eres de Zack.
- Ni de broma. No se que quiere de mi, pero está claro que es estúpido. ¿Quien se cree? Seguro que tiene novia.
- No tiene.
- ¿Tú que sabes?
- Me lo dijo Joel.
- ¿El 10?
- Si. Es tan .... ains. - sonrió -
No alegué nada, llegamos a la parada y saludé a Laura. Nos entretubimos hablando de nuestras cosas, y llegó el bus. Le pedí a Laura que no dijera nada bruto, que no contestara a las miradas de los demás. Pero montamos en el bus y no hizo falta, sinceramente nadie nos miró. El trayecto fué corto, y al bajar del bus, casi me caigo. Entramos en el instituto y miré al frente. Solo me pude fijar en una chica bastante guapa pero tetona de mas y con el culo en pompa caminando rápidamente hacia mi con mirada amenazante. Miss silicona, vamos.
- ¿Tú de que vas?
- Hoy no me he disfrazado, voy de Laila. - dije mientras Laura e Iván se reian -
- Jaja, que graciosa. - dijo sarcásticamente - Mira, te voy explicar brevemente lo que quiero que hagas: ¡DEJA EN PAZ A ZACK! ¿Quien te crees? Yo no salgo con él, pero tú no eres nadie para salir con Zack, ¿que pretendes? Hundirle su reputación.
- No me interesa Zack, soy yo quien le interesa a él. Ni le conodco ni quiero conocerle.
- No guapa, no es así. Le has dado una cita. Pero esa cita no existirá. ¿Me entiendes? Desaparece de su vida. Cariño no eres nadie. Ándate con ojo.
- Gracias. - asentí -
- ¿Que has dicho?
- He dicho gracias. Por un momento he olvidado por qué evitaba sitios como este y a gente como tú. - reproché -
- Cariño, tú no nos evitas. No te vemos, que es diferente. Tú eres una mierda. ¿Y como va alguien a fijarse en una mierda? - dijo muy creida -
- ¿Que le has llamado a Laila? - dijo Laura para defenderme - La única mierda aquí eres tú. Y mas mierda vas a quedar cuando te parta la cara. - dijo mientras se lanzaba a la chica -
- ¡PARA! - dijo Iván agarrando a Laura -
Todos nos miraban y yo no pensaba en nada mas que en vengarme de lo que me había dicho la tetona esta. Asique como iba de verde, le tiré mi refresco por encima.
- ¿Que cojones estás haciendo? - se enfureció -
- Lo siento, es que como eres lo mas verde y redondo de por aqui, te confundí con la papelera.
Empezó a gritar y se fué corriendo. Giré la cara y pude ver a Zack mirar para mi mientras sonreia y asentía. ¿Eso era bueno o malo?
Sonó el timbre y entramos en clase, otra vez apuntes. Era lo malo de apuntarme a medio semestre. Dos clases tomando apuntes para los examenes. Hasta que llegó el ''recreo'' fuimos a una de las mesas de fuera y tomamos unos refrescos. Zack se acercó con sus amigos y nos empezaron a aplaudir.
- Gracias chicos, ya se que soy la polla pero ahora fuera de aqui. - dijo Laura amenazante -
- No te aplaudimos a ti, le aplaudimos a Laila. Hay que tener cojones para hacerle eso a Lucía. - dijo unos de los amigos de Zack -
- Pues yo no tengo eso. Tengo otra cosa. ¿Nos podeis dejar? - dije -
- Está bien. Pero ... ¿piensas llamarme algún día? - dijo Zack mientras miraba para mi -
- De eso mismo estábamos hablando. Dijo que mañana está libre y que le apetece ir al cine, que te iba invitar. - respondió Iván -
Yo le miré, puse cara de ¿¡QUÉ!? Y miré para Zack.
- Esta noche te llamo. - me dijo mientras me guiñaba el ojo -
Mire abajo esperando que sonara el timbre, y sonó. Zack siguió mi mirada hasta que ambas se volvieron a cruzar. ¿Que le pasa? Yo no soy el ombligo del mundo, me estaba poniendo nerviosa. Entré en mi clase y atendí un rato al profesor. Después me limité a pensar en David, ¿que estaría haciendo? Ojalá pudiera volver a verle. Le echaba mucho de menos, era mi mejor amigo. Bueno, era y es. Pensando y pensando sonó el timbre. A casa. Por el camino me pareció ver a Javi, pero era imposible. Además, el bus iba bastante rápido, eran imaginaciones mías. Entré en casa y Robert me miró.
- Arriba hay un chico esperándote. - dijo mi tio Frank -
Subí rapidamente para saber quien era. Abrí la puerta y supuse que era Zack, asique solo se me ocurrió decir:
- Zack ya te dije que no ... - me detube - ¡DAVID! - grité mientras me avalanzaba sobre el -
De mis ojos comenzaron a caer lágrimas.
- Laila, tenía que venir. Cojí un avión en cuando me mandaste el sms. Tenía que volver a hablar contigo, no te veo desde hace millones de años.
- ¡Que exagerado! Desde hace dos meses, creo. Joder, que alegría que estés aqui. ¿Como es que no estás en clase?
- Me he mudado. Ahora vivo en Barcelona ciudad, y voy a tu mismo insituto. Mi madre ha ido a hacer la matrícula. Mañana empiezo.
- Dios mio. Eso es ... ¡Genial!
Estubimos hablando casi toda la tarde de la vida de uno y de otro. Me estaba contando que se había ido de fiesta y que se había liado con tres niñas pero lo interrumpió mi teléfono. Era Zack. No contesté y David cojió el movil y le dijo a la tecla verde. Genial, ahora o colgaba o hablaba.
- ¿Si?
- Laila, soy Zack. Mira, un amigo da hoy una fiesta en su casa y me preguntaba si querrías venir.
- Em, esto. No puedo.
- ¿Por qué? - preguntó -
- Pues porque tengo que limpiar la casa, está echa una pocilga. Es casi inhabitable.
- No será para tanto ...
- Lo siento, otro día. Hasta pronto. - colgué -
David y yo seguimos hablando y le conté lo de Zack y lo de Lucía. Como eran y todo el rollo. Dieron las nueve de la noche y David se fué. Poco después de que se fuera timbraron, fuí a abrir y era Zack.
- ¿Tú? - pregunté -
- ¿No tenías que limpiar?
- Si, lo hacía. Lo estoy haciendo. Lo voy hacer. - dije indecisa -
- ¿Que tal si te ayudamos? - dijo mientras entraban en mi casa los niños del equipo juvenil de futbol -
- Aun así, no puedo. Mirate tú, estás genial y yo no tengo nada que po ... - paré mientras me deslumbraba un vestido rojo precioso que sostenía en sus manos - Nerme. - continué -
- ¿Qué dices? - preguntó -
No tenía ninguna excusa asique me llevé la mano a la cabeza y me despeiné.
- Mira que pintas. - señalé -
- Es mi turno.
De detrás de Zack apareció una chica muy guapa. Me agarró de la mano y me llevó a la habitación. Allí me peinó, maquilló y me puso a punto para ir a la fiesta. Ella bajó primero mientras yo contemplaba lo guapa que me había dejado.
- Chicos, os presento a Laila.
Bajé las escaleras y tanto Zack como Robert se quedaron mirando asombrados. En el último escalón me tropecé y Zack me agarró.
- ¿Vamos? - preguntó -
Asentí con la cabeza.
Después de un largo trayecto en coche, llegamos a una casa enorme. Se oía música, entramos y nos recibieron con los brazos abiertos. Todo iba genial, pasaban las horas y cada vez me lo pasaba mejor. Hasta que me vió Lucía.
- ¿Que haces tú aqui? - preguntó enfurecidamente -
- Me han invitado. - contesté seriamente -
De repente me tiró su bebida por el escote del vestido.
- Ten mas cuidado con la seda. - dijo mientras se reia - Oh, no irás a llorar aqui ¿verdad?
Sollocé mientras empecé a correr hacia la puerta. Salí de la casa y me caí. Estaba llorando. Zack vino a junto mia y yo estaba en el suelo. Me puso la mano en el hombro.
- Laila ... - dijo consolandome -
- No me toques. - contesté - Me había prometido que jamás, jamás, jamás ...
- ¿Jamás que? - preguntó -
- Que jamás dejaría que me vieran llorar. - anelé -
- Laila te estabas divirtiendo, pero cuando te abres a la gente, entra tanto lo bueno como lo malo. - dijo -
- Quiero irme a casa. - le dije mirandole a los ojos -
Asintió con la cabeza, me llevó a casa y me acompañó hasta la puerta. Me dijo que esperaría a que saliera por la ventana y le dijera adiós. Subí las escaleras. Robert y Frank no estaban, habían ido en avión hasta la frontera con Francia a arreglar una piscina. Entré en mi habitación y encendí la luz. Miré a la cama y estaba allí Javi. Sentado, mirandome.
- Nos volvemos a ver. - dijo sonriente -
Yo no dije nada. Entonces se levantó y me agarró por los brazos. Me tiró en cama y me susurró al oído: ''Nunca pierdo una apuesta.'' Iba a violarme. Empecé a gritar con la esperanza de que me escuchara alguién. Ya me había quitado el vestido cuando entró Zack por la puerta. Agarró a Javi por la espalda y le tiró contra mi armario. Le pegó un puñetazo en toda la cara.
- ¡Si la tocas te mataré! ¿Me has oído?
Yo estaba llorando y Javi salió corriendo. Zack bajó a cerra todas las puertas y ventanas de la casa. Javi se había ido. Zack subió y me abrazó.
- ¿Estás bien? - preguntó -
- Si, muchísimas gracias.
- No me las des. Duérmete.
Me recosté en su pecho y allí me quedé. No pasó nada que no tenía que pasar. Y cuando me desperté, Zack estaba dormido. Y tenía la sonrisa mas bonita dibujada en la cara, la sonrisa de cuando estás soñando.
''Laila, necesito que me mandes la dirección de donde vives. No por nada en especial, sino por tenerte localizada. Eres mi mejor amiga, quiero saber que es de tu vida. Haber si te conectas algún día. Un beso.''
Le contesté en un mensaje bastante largo pero específico. Le contaba lo que me pasó, y le puse mi dirección actual. Lo tenía muy claro, esta noche me conectaba y hablaba con el. Era mi mejor amigo, y no le iba dejar de lado por nada. Me fuí a duchar y me vestí, preparé las cosas de clase y bajé a desayunar. Robert se levantó algo pálido y justo al llegar a la cocina, dió media vuelta y se fué al baño. Estaba enfermo. Mi tio, al verle, corrió a su lado.
- ¡Buenos dias! - grité -
- Buenos para ti. - añadió Robert -
Desayuné y cojí mis cosas, pregunté a Frank si tenía que llevar a Robert al médico, pero me dijo que no, que el hoy no tenía trabajo y que le llevaría él. Asique salí de casa y coincidí con Iván. Por el camino ibamos hablando de el famoso niño número 10.
- Le he agregado al tuenti, es tan mono. - dijo Iván -
- Iván, no es gay. Tiene novia.
- ¿Y qué? Ricky Martin tenía novias y salió del armario hace poco. A los gays nos cuesta.
- A ti no. Lo soltaste por casualidad.
- Ya, pero porque estaba con vosotras. Sino no decía nada.
- Iván no pienso discutir contigo. Todo para ti, a mi no me interesa ese chico.
- Claro que no, tu eres de Zack.
- Ni de broma. No se que quiere de mi, pero está claro que es estúpido. ¿Quien se cree? Seguro que tiene novia.
- No tiene.
- ¿Tú que sabes?
- Me lo dijo Joel.
- ¿El 10?
- Si. Es tan .... ains. - sonrió -
No alegué nada, llegamos a la parada y saludé a Laura. Nos entretubimos hablando de nuestras cosas, y llegó el bus. Le pedí a Laura que no dijera nada bruto, que no contestara a las miradas de los demás. Pero montamos en el bus y no hizo falta, sinceramente nadie nos miró. El trayecto fué corto, y al bajar del bus, casi me caigo. Entramos en el instituto y miré al frente. Solo me pude fijar en una chica bastante guapa pero tetona de mas y con el culo en pompa caminando rápidamente hacia mi con mirada amenazante. Miss silicona, vamos.
- ¿Tú de que vas?
- Hoy no me he disfrazado, voy de Laila. - dije mientras Laura e Iván se reian -
- Jaja, que graciosa. - dijo sarcásticamente - Mira, te voy explicar brevemente lo que quiero que hagas: ¡DEJA EN PAZ A ZACK! ¿Quien te crees? Yo no salgo con él, pero tú no eres nadie para salir con Zack, ¿que pretendes? Hundirle su reputación.
- No me interesa Zack, soy yo quien le interesa a él. Ni le conodco ni quiero conocerle.
- No guapa, no es así. Le has dado una cita. Pero esa cita no existirá. ¿Me entiendes? Desaparece de su vida. Cariño no eres nadie. Ándate con ojo.
- Gracias. - asentí -
- ¿Que has dicho?
- He dicho gracias. Por un momento he olvidado por qué evitaba sitios como este y a gente como tú. - reproché -
- Cariño, tú no nos evitas. No te vemos, que es diferente. Tú eres una mierda. ¿Y como va alguien a fijarse en una mierda? - dijo muy creida -
- ¿Que le has llamado a Laila? - dijo Laura para defenderme - La única mierda aquí eres tú. Y mas mierda vas a quedar cuando te parta la cara. - dijo mientras se lanzaba a la chica -
- ¡PARA! - dijo Iván agarrando a Laura -
Todos nos miraban y yo no pensaba en nada mas que en vengarme de lo que me había dicho la tetona esta. Asique como iba de verde, le tiré mi refresco por encima.
- ¿Que cojones estás haciendo? - se enfureció -
- Lo siento, es que como eres lo mas verde y redondo de por aqui, te confundí con la papelera.
Empezó a gritar y se fué corriendo. Giré la cara y pude ver a Zack mirar para mi mientras sonreia y asentía. ¿Eso era bueno o malo?
Sonó el timbre y entramos en clase, otra vez apuntes. Era lo malo de apuntarme a medio semestre. Dos clases tomando apuntes para los examenes. Hasta que llegó el ''recreo'' fuimos a una de las mesas de fuera y tomamos unos refrescos. Zack se acercó con sus amigos y nos empezaron a aplaudir.
- Gracias chicos, ya se que soy la polla pero ahora fuera de aqui. - dijo Laura amenazante -
- No te aplaudimos a ti, le aplaudimos a Laila. Hay que tener cojones para hacerle eso a Lucía. - dijo unos de los amigos de Zack -
- Pues yo no tengo eso. Tengo otra cosa. ¿Nos podeis dejar? - dije -
- Está bien. Pero ... ¿piensas llamarme algún día? - dijo Zack mientras miraba para mi -
- De eso mismo estábamos hablando. Dijo que mañana está libre y que le apetece ir al cine, que te iba invitar. - respondió Iván -
Yo le miré, puse cara de ¿¡QUÉ!? Y miré para Zack.
- Esta noche te llamo. - me dijo mientras me guiñaba el ojo -
Mire abajo esperando que sonara el timbre, y sonó. Zack siguió mi mirada hasta que ambas se volvieron a cruzar. ¿Que le pasa? Yo no soy el ombligo del mundo, me estaba poniendo nerviosa. Entré en mi clase y atendí un rato al profesor. Después me limité a pensar en David, ¿que estaría haciendo? Ojalá pudiera volver a verle. Le echaba mucho de menos, era mi mejor amigo. Bueno, era y es. Pensando y pensando sonó el timbre. A casa. Por el camino me pareció ver a Javi, pero era imposible. Además, el bus iba bastante rápido, eran imaginaciones mías. Entré en casa y Robert me miró.
- Arriba hay un chico esperándote. - dijo mi tio Frank -
Subí rapidamente para saber quien era. Abrí la puerta y supuse que era Zack, asique solo se me ocurrió decir:
- Zack ya te dije que no ... - me detube - ¡DAVID! - grité mientras me avalanzaba sobre el -
De mis ojos comenzaron a caer lágrimas.
- Laila, tenía que venir. Cojí un avión en cuando me mandaste el sms. Tenía que volver a hablar contigo, no te veo desde hace millones de años.
- ¡Que exagerado! Desde hace dos meses, creo. Joder, que alegría que estés aqui. ¿Como es que no estás en clase?
- Me he mudado. Ahora vivo en Barcelona ciudad, y voy a tu mismo insituto. Mi madre ha ido a hacer la matrícula. Mañana empiezo.
- Dios mio. Eso es ... ¡Genial!
Estubimos hablando casi toda la tarde de la vida de uno y de otro. Me estaba contando que se había ido de fiesta y que se había liado con tres niñas pero lo interrumpió mi teléfono. Era Zack. No contesté y David cojió el movil y le dijo a la tecla verde. Genial, ahora o colgaba o hablaba.
- ¿Si?
- Laila, soy Zack. Mira, un amigo da hoy una fiesta en su casa y me preguntaba si querrías venir.
- Em, esto. No puedo.
- ¿Por qué? - preguntó -
- Pues porque tengo que limpiar la casa, está echa una pocilga. Es casi inhabitable.
- No será para tanto ...
- Lo siento, otro día. Hasta pronto. - colgué -
David y yo seguimos hablando y le conté lo de Zack y lo de Lucía. Como eran y todo el rollo. Dieron las nueve de la noche y David se fué. Poco después de que se fuera timbraron, fuí a abrir y era Zack.
- ¿Tú? - pregunté -
- ¿No tenías que limpiar?
- Si, lo hacía. Lo estoy haciendo. Lo voy hacer. - dije indecisa -
- ¿Que tal si te ayudamos? - dijo mientras entraban en mi casa los niños del equipo juvenil de futbol -
- Aun así, no puedo. Mirate tú, estás genial y yo no tengo nada que po ... - paré mientras me deslumbraba un vestido rojo precioso que sostenía en sus manos - Nerme. - continué -
- ¿Qué dices? - preguntó -
No tenía ninguna excusa asique me llevé la mano a la cabeza y me despeiné.
- Mira que pintas. - señalé -
- Es mi turno.
De detrás de Zack apareció una chica muy guapa. Me agarró de la mano y me llevó a la habitación. Allí me peinó, maquilló y me puso a punto para ir a la fiesta. Ella bajó primero mientras yo contemplaba lo guapa que me había dejado.
- Chicos, os presento a Laila.
Bajé las escaleras y tanto Zack como Robert se quedaron mirando asombrados. En el último escalón me tropecé y Zack me agarró.
- ¿Vamos? - preguntó -
Asentí con la cabeza.
Después de un largo trayecto en coche, llegamos a una casa enorme. Se oía música, entramos y nos recibieron con los brazos abiertos. Todo iba genial, pasaban las horas y cada vez me lo pasaba mejor. Hasta que me vió Lucía.
- ¿Que haces tú aqui? - preguntó enfurecidamente -
- Me han invitado. - contesté seriamente -
De repente me tiró su bebida por el escote del vestido.
- Ten mas cuidado con la seda. - dijo mientras se reia - Oh, no irás a llorar aqui ¿verdad?
Sollocé mientras empecé a correr hacia la puerta. Salí de la casa y me caí. Estaba llorando. Zack vino a junto mia y yo estaba en el suelo. Me puso la mano en el hombro.
- Laila ... - dijo consolandome -
- No me toques. - contesté - Me había prometido que jamás, jamás, jamás ...
- ¿Jamás que? - preguntó -
- Que jamás dejaría que me vieran llorar. - anelé -
- Laila te estabas divirtiendo, pero cuando te abres a la gente, entra tanto lo bueno como lo malo. - dijo -
- Quiero irme a casa. - le dije mirandole a los ojos -
Asintió con la cabeza, me llevó a casa y me acompañó hasta la puerta. Me dijo que esperaría a que saliera por la ventana y le dijera adiós. Subí las escaleras. Robert y Frank no estaban, habían ido en avión hasta la frontera con Francia a arreglar una piscina. Entré en mi habitación y encendí la luz. Miré a la cama y estaba allí Javi. Sentado, mirandome.
- Nos volvemos a ver. - dijo sonriente -
Yo no dije nada. Entonces se levantó y me agarró por los brazos. Me tiró en cama y me susurró al oído: ''Nunca pierdo una apuesta.'' Iba a violarme. Empecé a gritar con la esperanza de que me escuchara alguién. Ya me había quitado el vestido cuando entró Zack por la puerta. Agarró a Javi por la espalda y le tiró contra mi armario. Le pegó un puñetazo en toda la cara.
- ¡Si la tocas te mataré! ¿Me has oído?
Yo estaba llorando y Javi salió corriendo. Zack bajó a cerra todas las puertas y ventanas de la casa. Javi se había ido. Zack subió y me abrazó.
- ¿Estás bien? - preguntó -
- Si, muchísimas gracias.
- No me las des. Duérmete.
Me recosté en su pecho y allí me quedé. No pasó nada que no tenía que pasar. Y cuando me desperté, Zack estaba dormido. Y tenía la sonrisa mas bonita dibujada en la cara, la sonrisa de cuando estás soñando.
viernes, 27 de agosto de 2010
Capítulo 13.
Monté en el coche de mi tío Frank, yo, monté delante, y por el espejo retrovisor podía ver a Robert con una sonrisa enorme en su cara. Estaba claro que se alegraba de que yo fuera a vivir con el. Y si, yo tambien me alegraba. Dejé caer el móvil encima de mi mochila y justo al caer empezó a sonar Brown Eyes de Lady GaGa, tenía un sms de Javi.
''Laila si me hubieras dejado explicártelo. Mira, al principio es cierto que para mi solo eras una apuesta, nada mas. Pero despues descubrí como eras realmente. Vamos Laila, no me guardes rencor, te lo suplico, perdóname. Voy camino de tu casa, espero que me abras la puerta. Te quiero.''
Me quedé de piedra, que cara tiene la gente, se cree que soy una muñeca o algo así. Borré el sms y contesté friamente.
''Siento no poder abrirte la puerta capullo, pero estoy en Barcelona, no volverás a saber nada mas de mi. Cuidate campeón.''
Cerré el menú de mi movil y lo apagué, quería desconectar. En la radio sonaba una canción pegadiza y me puse a escucharla. Cuando acabó, mi tío interrumpió el silencio.
- Bueno Laila, supongo que habrás pensado a que instituto irás.
- Pues no, en el tren he coincidido con una amiga y con un amigo, nos llamaremos para coincidir y ir al mismo.
- Eso está bien, llámales ahora y esta tarde iremos a hacer tu matricula.
Cojí mi movil y llamé a Laura, le di la dirección de la casa de mi tío Frank y quedamos allí en media hora. A Ivan solo le mandé un sms, que en cuanto llegara le daba un toque y le llamaba en su casa. Todo listo. Aquí me teneis, bajando las maletas del coche, y sobre todo, mirando mi nueva habitación. Dios, era enorme. Tenía una ventana que daba al patio de Ivan. Así podría verle y saludarle, o quizás gritarle que se pusiera a estudiar para el examen de historia del día siguiente. Cosas de amigos. Cuando terminé de colocar las cosas, bajé abajo y fuí a llamar a Ivan, salió y entramos en casa del tio Frank. Subimos a la habitacion que ahora sería mía y nos topamos con Laura.
- ¿Y tú aquí? - dije sorprendida -
- Tu tío me abrió y me dijo que subiera. - sonrió -
- Genial pues ya estamos los tres. - dijo Iván -
Nos pusimos a buscar en internet un buen rato hasta que finalmente nos decidimos por uno. Ambos señalamos y asentimos. Ya estabamos listos para ir a hacer la matrícula. Fuí con mi tío Frank, Iván con su madre y Laura con su padre. Hicimos la matrícula y al salir fuimos a una heladería. Allí tomamos unos batido.
- Menudo regalo de cumpleaños, dos amigos en mi mismo instituto. - dije -
- ¿Es tu cumpleaños? - preguntó Iván -
- Si, me alegro de estarlo celebrando con vosotros. - contesté -
- ¡Eh! ¡Camarero!
- Ya empieza con la de una de mero ... - dijo Iván -
- Que no hombre, que es para que me cobre a mi los tres batidos.
El camarero le cobró a Laura los batidos, como eran ya las ocho y media y nos habíamos recorrido casi medio centro de Barcelona nos volvimos a casa. Cada cual a la suya y yo, cené y me acosté. Mañana sería un día muy largo. Me quedé dormida y soñé con Javi, soñé que le daba una paliza, pero desperté tranquilamente. Desayuné, cojí mis cosas y llamé a Robert del salón mientras terminaba uno de sus ejercicios.
- Robert yo me voy. ¿Te vienes ya?
- Si, ¡YA VOY!
Vino corriendo y me miró. Sonrió y abrió la puerta. Salimos de casa y fuimos a la parada del bus. Allí nos recojería el del instituto. Llegamos y ya estaban allí Ivan y Laura. Robert me paró.
- Olle Laila.
- Dime. - contesté -
- En el instituto no me llames ''peque''.
- Está bien, tienes 14 años, ya no eres tan pequeño. No te lo llamaré.
- Gracias. - sonrió -
Me puse a hablar con Ivan y Laura de todo un poco, del instituto. Laura de bruta dijo que al primero que la mirara mal le mandaba para enfermería de vez. Iván y yo nos empezamos a reir. Entre risas y charlas, llegó el bus, subimos y todas las miradas se clavaron en nosotros. Caminamos hasta el final del bus. Y todos nos seguían con la mirada. Laura, ya harta soltó:
- ¿¡Que pasa!? ¿Nunca visteis a alguien caminar o sois gilipollas? - con voz bruta -
Todos miraron para delante y no giraron la cabeza ni una sola vez. Llegamos al instituto y volvieron las miradas, entramos en clase. Al menos, nos había tocado juntos. Todo iba sobre ruedas. Entré en clase y pasé toda la mañana tomando apuntes. A la salida, me quedé mirando a un grupo de chicos que estaban junto con otras chicas. ¿Quienes serían?
- Según me han dicho son los chicos del equipo de futbol del instituto y las chicas son las animadoras. - dijo Laura -
- ¿Como sabes que estaba pensando...? -concluí -
- Te conodco. - me guiñó el ojo -
Ibamos caminando hacia el bus, y nos informó una compañera de clase que esta tarde jugaban los de el equipo, nos dió un folleto y se fué. Teniamos muy claro los tres que iriamos a verlos jugar. Subimos al bus y fuimos cada uno a su casa. Bajé del bus detrás de Robert y comimos los dos solos en casa, ya que mi tío Frank tenía que ir a arreglar una piscina a Blanés, que queda un poco lejos, asique no regresaría hasta la noche. Robert también iría a ver el partido. Yo salí a las cuatro de casa, el partido comenzaba a las cinco, pero por hacer tiempo. De camino a casa de Laura, yo iba hablando con Iván, pues Robert iba con sus amigos, en una cafetería se buscaba camarera. Entré y me ofrecí ... ¡GENIAL! Empiezo mañana. De cuatro a seis por 150€ al mes. Todo va bien, todo va estupendo. Fuimos para el polideportivo a ver al equipo y salieron las animadoras. Después, salieron los jugadores. Iván, Laura y yo, estábamos sentados en primera fila. Los jugadores saludaban a sus padres y uno de ellos se quedó mirando para mi.
- ¿Quien es ese? - pregunté a Laura -
- Es Zackary Rusmor. El más popular del instituto segundo dicen.
- Ah, pues entonces ni me hacerco, haber si me va atacar alguna animadora o algo. - dije mientras Laura y yo nos reiamos -
- Nose como lo tendrá Zack, pero el número diez tiene un culito que me muero. - dijo Iván -
- ¡Oh tio! ¡No jodas que eres marica! - reprochó Laura -
- Gritalo mas, aun no te escucharon los que están en el otro lado del campo. - manifestó Iván -
- Oh dios ... Tengo un amigo marica. - dijo Laura mientras sonreia -
Nuestras risas terminaron junto con el pitido conforme el partido empezaba. Nos pasamos todo el partido en silencio, bueno, todos menos Laura, que se limitaba a insultar al árbitro. Hasta que por fin el partido terminó.
Salimos del polideportivo y vino a junto mía Zack, yo estaba sentada en una mesa con Iván y Laura.
- Olle, me he fijado en ti en el partido. Bueno ... Me han dicho que te llamas Laila, ¿es así?
- Si. - contesté sin mirarle -
- Bien, eh ... Bueno, he pensado que tal vez te gustaría ...
- No. - interrumpí -
- Dejarme en ridículo delante de mis amigos. - dijo con voz apagada -
Detrás de él se escuchaban las risas de sus amigos, y era normal. Si era el mas popular, tendría a todas sus ''amigas'' detrás de él. Cojí mis cosas y me fuí. Laura e Iván vinieron detrás mia, pero les dije que iba para casa, que me apetecía estar sola. Subí a mi habitación y me tiré en la cama. Me quedé dormida y desperté a las seis de la mañana. Debido a que ya había dormido varias horas, me desperté despejada. Hice el desayuno para Robert y para mi y le fuí a despertar. Tio Frank aun estaba durmiendo, y no tenía intención de despertar. Desayuné con Robert y fuí para el instituto. A la entrada, me senté en un banco con Iván y Laura a charlar. Después, entramos en clase y de nuevo, me mantuve entretenida tomando apuntes. Me sentía bien, y realmente, sabía que todo volvería a ser como antes. Feliz y punto. A la salida, nos vino a buscar el tio Frank. Nos llevó a comer a un restaurante y a las tres y media me acercó a casa para que me pudiera cambiar para ir a trabajar. A las cuatro ya estaba atendiendo en una mesa cuando Zack dobló la esquina y clavó su mirada en mi. Estaba atendiendo a unas señoras mayores y pronunció mi nombre.
- ¡Laila! - sonrió -
Las señoras, seguían indecisas. Miraban una y otra vez el menú. Giré la cara y me dirige a Zack.
- El acoso es ilegal en todos los estados. - dije seriamente -
- Vamos, solo quiero hablar. - volvió a sonreir -
Atendí a las señoras. Y en ese momento, cruzó la esquina Iván. Se sentó en una mesa y fuí a su lado.
- Dale una oportunidad. - dijo -
- No, está claro que para él soy un juguete.
- Laila, viene a verte el tío mas popular del instituto, ¿no sientes curiosidad?
- Solo le daré una. Una sola.
Fuí a atender a las señoras, les serví sus dos zumos y me dispuse a hablar con Zack.
- Está bien, ¿de qué quieres hablar?
- Bueno, me preguntaba si te apetecería venir a tomar algo conmigo algún día. ¿Quieres?
- Si, pero no hoy. Ni mañana. Estoy muy ocupada.
- No importa, bueno. Te doy mi número y me llamas.
- Vale.
Me dió su número, lo apunté y lo guardé. Entré en la cafetería y no volví a salir hasta que Zack e Iván se habían marchado ya. Esto no podía ser real. Salí de la cafetería a las seis y fuí a mi casa. Robert y mi tio estaban viendo una película. Yo subí a mi habitación y me puse a estudiar hasta la hora de la cena. Después bajé y ayudé a tio Frank a hacerla. Cenamos y subí a mi cuarto, preparé mis cosas y me acosté. Y aquí terminaba un laaaaaaargo dia, lleno de extres y de misterios. Pero la pregunta que mas ronda mi cabeza es ... ¿Que quiere Zack de mi?
''Laila si me hubieras dejado explicártelo. Mira, al principio es cierto que para mi solo eras una apuesta, nada mas. Pero despues descubrí como eras realmente. Vamos Laila, no me guardes rencor, te lo suplico, perdóname. Voy camino de tu casa, espero que me abras la puerta. Te quiero.''
Me quedé de piedra, que cara tiene la gente, se cree que soy una muñeca o algo así. Borré el sms y contesté friamente.
''Siento no poder abrirte la puerta capullo, pero estoy en Barcelona, no volverás a saber nada mas de mi. Cuidate campeón.''
Cerré el menú de mi movil y lo apagué, quería desconectar. En la radio sonaba una canción pegadiza y me puse a escucharla. Cuando acabó, mi tío interrumpió el silencio.
- Bueno Laila, supongo que habrás pensado a que instituto irás.
- Pues no, en el tren he coincidido con una amiga y con un amigo, nos llamaremos para coincidir y ir al mismo.
- Eso está bien, llámales ahora y esta tarde iremos a hacer tu matricula.
Cojí mi movil y llamé a Laura, le di la dirección de la casa de mi tío Frank y quedamos allí en media hora. A Ivan solo le mandé un sms, que en cuanto llegara le daba un toque y le llamaba en su casa. Todo listo. Aquí me teneis, bajando las maletas del coche, y sobre todo, mirando mi nueva habitación. Dios, era enorme. Tenía una ventana que daba al patio de Ivan. Así podría verle y saludarle, o quizás gritarle que se pusiera a estudiar para el examen de historia del día siguiente. Cosas de amigos. Cuando terminé de colocar las cosas, bajé abajo y fuí a llamar a Ivan, salió y entramos en casa del tio Frank. Subimos a la habitacion que ahora sería mía y nos topamos con Laura.
- ¿Y tú aquí? - dije sorprendida -
- Tu tío me abrió y me dijo que subiera. - sonrió -
- Genial pues ya estamos los tres. - dijo Iván -
Nos pusimos a buscar en internet un buen rato hasta que finalmente nos decidimos por uno. Ambos señalamos y asentimos. Ya estabamos listos para ir a hacer la matrícula. Fuí con mi tío Frank, Iván con su madre y Laura con su padre. Hicimos la matrícula y al salir fuimos a una heladería. Allí tomamos unos batido.
- Menudo regalo de cumpleaños, dos amigos en mi mismo instituto. - dije -
- ¿Es tu cumpleaños? - preguntó Iván -
- Si, me alegro de estarlo celebrando con vosotros. - contesté -
- ¡Eh! ¡Camarero!
- Ya empieza con la de una de mero ... - dijo Iván -
- Que no hombre, que es para que me cobre a mi los tres batidos.
El camarero le cobró a Laura los batidos, como eran ya las ocho y media y nos habíamos recorrido casi medio centro de Barcelona nos volvimos a casa. Cada cual a la suya y yo, cené y me acosté. Mañana sería un día muy largo. Me quedé dormida y soñé con Javi, soñé que le daba una paliza, pero desperté tranquilamente. Desayuné, cojí mis cosas y llamé a Robert del salón mientras terminaba uno de sus ejercicios.
- Robert yo me voy. ¿Te vienes ya?
- Si, ¡YA VOY!
Vino corriendo y me miró. Sonrió y abrió la puerta. Salimos de casa y fuimos a la parada del bus. Allí nos recojería el del instituto. Llegamos y ya estaban allí Ivan y Laura. Robert me paró.
- Olle Laila.
- Dime. - contesté -
- En el instituto no me llames ''peque''.
- Está bien, tienes 14 años, ya no eres tan pequeño. No te lo llamaré.
- Gracias. - sonrió -
Me puse a hablar con Ivan y Laura de todo un poco, del instituto. Laura de bruta dijo que al primero que la mirara mal le mandaba para enfermería de vez. Iván y yo nos empezamos a reir. Entre risas y charlas, llegó el bus, subimos y todas las miradas se clavaron en nosotros. Caminamos hasta el final del bus. Y todos nos seguían con la mirada. Laura, ya harta soltó:
- ¿¡Que pasa!? ¿Nunca visteis a alguien caminar o sois gilipollas? - con voz bruta -
Todos miraron para delante y no giraron la cabeza ni una sola vez. Llegamos al instituto y volvieron las miradas, entramos en clase. Al menos, nos había tocado juntos. Todo iba sobre ruedas. Entré en clase y pasé toda la mañana tomando apuntes. A la salida, me quedé mirando a un grupo de chicos que estaban junto con otras chicas. ¿Quienes serían?
- Según me han dicho son los chicos del equipo de futbol del instituto y las chicas son las animadoras. - dijo Laura -
- ¿Como sabes que estaba pensando...? -concluí -
- Te conodco. - me guiñó el ojo -
Ibamos caminando hacia el bus, y nos informó una compañera de clase que esta tarde jugaban los de el equipo, nos dió un folleto y se fué. Teniamos muy claro los tres que iriamos a verlos jugar. Subimos al bus y fuimos cada uno a su casa. Bajé del bus detrás de Robert y comimos los dos solos en casa, ya que mi tío Frank tenía que ir a arreglar una piscina a Blanés, que queda un poco lejos, asique no regresaría hasta la noche. Robert también iría a ver el partido. Yo salí a las cuatro de casa, el partido comenzaba a las cinco, pero por hacer tiempo. De camino a casa de Laura, yo iba hablando con Iván, pues Robert iba con sus amigos, en una cafetería se buscaba camarera. Entré y me ofrecí ... ¡GENIAL! Empiezo mañana. De cuatro a seis por 150€ al mes. Todo va bien, todo va estupendo. Fuimos para el polideportivo a ver al equipo y salieron las animadoras. Después, salieron los jugadores. Iván, Laura y yo, estábamos sentados en primera fila. Los jugadores saludaban a sus padres y uno de ellos se quedó mirando para mi.
- ¿Quien es ese? - pregunté a Laura -
- Es Zackary Rusmor. El más popular del instituto segundo dicen.
- Ah, pues entonces ni me hacerco, haber si me va atacar alguna animadora o algo. - dije mientras Laura y yo nos reiamos -
- Nose como lo tendrá Zack, pero el número diez tiene un culito que me muero. - dijo Iván -
- ¡Oh tio! ¡No jodas que eres marica! - reprochó Laura -
- Gritalo mas, aun no te escucharon los que están en el otro lado del campo. - manifestó Iván -
- Oh dios ... Tengo un amigo marica. - dijo Laura mientras sonreia -
Nuestras risas terminaron junto con el pitido conforme el partido empezaba. Nos pasamos todo el partido en silencio, bueno, todos menos Laura, que se limitaba a insultar al árbitro. Hasta que por fin el partido terminó.
Salimos del polideportivo y vino a junto mía Zack, yo estaba sentada en una mesa con Iván y Laura.
- Olle, me he fijado en ti en el partido. Bueno ... Me han dicho que te llamas Laila, ¿es así?
- Si. - contesté sin mirarle -
- Bien, eh ... Bueno, he pensado que tal vez te gustaría ...
- No. - interrumpí -
- Dejarme en ridículo delante de mis amigos. - dijo con voz apagada -
Detrás de él se escuchaban las risas de sus amigos, y era normal. Si era el mas popular, tendría a todas sus ''amigas'' detrás de él. Cojí mis cosas y me fuí. Laura e Iván vinieron detrás mia, pero les dije que iba para casa, que me apetecía estar sola. Subí a mi habitación y me tiré en la cama. Me quedé dormida y desperté a las seis de la mañana. Debido a que ya había dormido varias horas, me desperté despejada. Hice el desayuno para Robert y para mi y le fuí a despertar. Tio Frank aun estaba durmiendo, y no tenía intención de despertar. Desayuné con Robert y fuí para el instituto. A la entrada, me senté en un banco con Iván y Laura a charlar. Después, entramos en clase y de nuevo, me mantuve entretenida tomando apuntes. Me sentía bien, y realmente, sabía que todo volvería a ser como antes. Feliz y punto. A la salida, nos vino a buscar el tio Frank. Nos llevó a comer a un restaurante y a las tres y media me acercó a casa para que me pudiera cambiar para ir a trabajar. A las cuatro ya estaba atendiendo en una mesa cuando Zack dobló la esquina y clavó su mirada en mi. Estaba atendiendo a unas señoras mayores y pronunció mi nombre.
- ¡Laila! - sonrió -
Las señoras, seguían indecisas. Miraban una y otra vez el menú. Giré la cara y me dirige a Zack.
- El acoso es ilegal en todos los estados. - dije seriamente -
- Vamos, solo quiero hablar. - volvió a sonreir -
Atendí a las señoras. Y en ese momento, cruzó la esquina Iván. Se sentó en una mesa y fuí a su lado.
- Dale una oportunidad. - dijo -
- No, está claro que para él soy un juguete.
- Laila, viene a verte el tío mas popular del instituto, ¿no sientes curiosidad?
- Solo le daré una. Una sola.
Fuí a atender a las señoras, les serví sus dos zumos y me dispuse a hablar con Zack.
- Está bien, ¿de qué quieres hablar?
- Bueno, me preguntaba si te apetecería venir a tomar algo conmigo algún día. ¿Quieres?
- Si, pero no hoy. Ni mañana. Estoy muy ocupada.
- No importa, bueno. Te doy mi número y me llamas.
- Vale.
Me dió su número, lo apunté y lo guardé. Entré en la cafetería y no volví a salir hasta que Zack e Iván se habían marchado ya. Esto no podía ser real. Salí de la cafetería a las seis y fuí a mi casa. Robert y mi tio estaban viendo una película. Yo subí a mi habitación y me puse a estudiar hasta la hora de la cena. Después bajé y ayudé a tio Frank a hacerla. Cenamos y subí a mi cuarto, preparé mis cosas y me acosté. Y aquí terminaba un laaaaaaargo dia, lleno de extres y de misterios. Pero la pregunta que mas ronda mi cabeza es ... ¿Que quiere Zack de mi?
Capítulo 12.
El despertarme al lado de Javi era la experiencia mas bonita del mundo. Con él me sentía realemente bien, no notaba ninguna sensación de ... dolor. Todo estaba cambiando, y por un momento, llegué a olvidar todo aquello que me mataba. Sabía que mi hermana siempre viviría dentro de mi, pero en realidad no la volvería a ver, y con él, me estaba acostumbrando a ello. Javi abrió los ojos, llevó las manos a sus ojos y se los frotó. Se levantó, se estiró y me vió. Sonrió levemente y me vino a dar un beso en la frente. Para mi, era ahora cuando comenzaba el día. Fuimos a la cocina a desayunar, tomamos un vaso de ''Nesquik'' con leche caliente y unos ''bollos''. Al terminar recojimos, yo subí a mi habitación a vestirme y cuando bajé Javi estaba hablando por teléfono.
- Ya te dije que a esta chica la iba a ganar yo. No, está claro que no me he acostado con ella. ¿Qué? ¿Estás loco? No pienso violarla. Te voy a dejar las cosas muy claras, en cuando ella lo decida entonces me acostaré con ella, de todos modos tenemos seis semanas para que termine esta apuesta. Y realmente ... no creo que se me resista en tanto tiempo. Te dejo que vamos a salir de su casa. Si, hemos dormido juntos. Adiós.
De mis ojos calló una lágrima, ¿estaría hablando de mi? Si, estaba hablando de mi. No se como saqué fuerzas de alguno de los pocos sitios que antes no tenía, y llené los nuevos que con Javi había abierto. Bajé al salón y le abofeteé la cara.
- ¿Soy una estúpida apuesta?
- Laila te lo puedo explicar ...
- No me expliques nada, vete.
- Laila, escucha ...
- VETE !
Se fué, le acompañé hasta la puerta y la cerré de un portazo. Los chicos son un asco. No pensaba ir al instituto hoy, subí a mi habitación y conecté mis cascos al mp4, puse la cancion de ''Monster'' de Lady GaGa. Y abrí mi armario, en mi maleta, metí toda mi ropa. Estaba dispuesta a irme. Y lo iba hacer, estaba claro que Javi me había echo daño, mucho daño, pero no me pisotearía mas, asique me prometí a mi misma que no volvería a dejar que nadie me pisoteara. Con mi maleta lista, cojí la llave de debajo de la alfombra del armario del sótano y abrí la caja fuerte en la que mi madre guardaba mis ahorros. Me pasé casi tres horas contando todo el dinero. En mis 16 años de vida tenía ahorrados 15.000 euros. Para mi, era suficiente. Pues si, estaba dispuesta a irme a vivir a donde fuera, pero tenía muy claro que no volvería nunca mas a mi vida normal. Ya no sería mas Laila, sería la Nueva Laila, y lo digo sin acritud, pero lo digo. Cojí mis cosas, y me largué. Fuí a la estación de tren de la ciudad. Cojí un billete a Madrid. Allí cojería otro para ir a Barcelona, donde vivía mi tio Frank. Él nació en Nueva York, pero le gustó desde muy pequeño España y se vino a vivir aquí. Era tío por parte de padre, pero nunca se llevaron bien. Le veía cada verano gracias a mi madre o a mi abuela. Cojí mi movil y le llamé. Sonaban los míticos pitidos de cualquier teléfono comunicando. Hasta que al final me contestó.
- ¿Si?
- ¿Tio Frank?
- Si, dime. ¿Quien es?
- Soy yo, Laila.
- ¡Laila! Dios mio, ¡qué alegría que me llames! ¿Que te pasa por la cabeza esta vez?
- Necesito que me ayudes en un problema muy gordo.
- ¿Estás embarazada?
- Oh no, olvídalo.
- ¿Entonces?
- Quiero irme a vivir contigo.
- ¿Como? - preguntó alterado -
- Estoy en un tren camino de Madrid, allí cojeré uno hacia Barcelona, llegaré haí mañana. Te lo pido por favor, si te llama mi madre, le dices que has sido tú quien me lo ha ofrecido. Por favor, hazlo por mi tio Frank.
- Está bien, pero me puedo meter en un lío enorme. Lo sabes ¿no?
- Si, pero esque quiero empezar mi vida de cero. Además me llevó genial con Robert, y no habrá problemas. Te ayudaré en casa y trabajaré para que tú no te tengas que ocupar de mi. Seré como la madre que Robert no pudo tener, pero siendo su prima.
- Está bien, pero ocuparme de ti no es molestia, te recojeré mañana en la estación. Un beso sobrina.
- ¡Muchas gracias tío Frank! ¡Un beso enorme!
Y colgó.
Pues aquí me teneis, en un tren, camino de mi nueva vida. Y lo mejor es que yo me noto mucho mejor. Le mandé un sms a mi madre, conforme me había ido de casa.
''Mamá, me he ido de casa; no te preocupes, estoy con el tío Frank. Arregla tú como puedas en el instituto. Siento las molestias. Un beso''
Me contestó con poco humor, y la verdad, no le importaba que me fuera. Mi madre seguía mal por lo de mi hermana, pero lo sufría en silencio.
''Está bien, pero recuerda venir a verme algún día. Y en el instituto, ya avisaré en cuanto vuelva de casa de los abuelos. Te quiere, mamá''
Me alegró saber que no le importaba el echo de quedarse sola. Pasé el día borrando fotos de Javi y mías. Solo dejé una que me sacó él en la playa. Y ninguna más. Ya eran casi las ocho cuando el tren paró. Era una estación y yo tenía que cambiar de tren. Cojí mis cosas y bajé, tomé un café en lo que llegaba el otro tren y cuando llegó allí arriba, en el letrero mas visible ponía: Barcelona.
En aquel tren subí yo, era el comienzo de mi vida, era el comienzo de mi etapa, la etapa en la que sería feliz, y nadie me lo impediría. Subí y me topé con Laura.
- ¿Laura? - pregunté -
- ¿Laila? - preguntó -
- ¿Qué haces tú aquí? - le pregunté con una sonrisa en la cara -
- Voy a Barcelona, allí vive mi padre, y voy a vivir con mi padre. No pienso volver a la pocilga en la que estaba.
- ¿Y el grupo? - pregunté asustada -
- Lo mismo podría decir, pero como tú no estabas oficialmente en él pues ... Te contesto a tu pregunta que ya les avisé, y respecto al instituto no, no avisé. Que se jodan, todos los profesores son unos capullos.
- Eres realemente increible.
- No es para tanto.
- ¡En serio! Es increible que exista alguien tan ... ¡tú! Eres dios.
- No, soy Laura, que recuerde ...
- Hasta en este momento eres capaz de soltar una tontería así para que yo sonría.
Nos quedamos un rato en silencio, y yo, lo volví a romper.
- Por cierto Laura ... ¿A qué parte de Barcelona vas?
- Al centro ... ¿Tú?
- Tambien, voy a vivir con mi tío Frank.
- Genial, haber si coincidimos de instituto. Llámame y dime a cual vas, y yo me matriculo en el mismo. ¿Hecho?
- ¡Hecho!
Eran casi las doce de la noche y yo me estaba quedando dormida mientras Laura tocaba la guitarra, al ser guitarra española, relajaba un montón. Por lo tanto, la tarea de quedarme dormida era aún más fácil. Ya casi dormida, se abrió la puerta del vagón. Entró un muchacho y se sentó.
- Hola. - saludó -
Iba realmente bien vestido, pero el muy capullo me había cortado el sueño. Genial ...
Miré a Laura y ella estaba completamente despejada. Yo me froté los ojos y el muchacho nos miró.
- No me digais mas, a empezar nueva vida en Barcelona, ¿no?
- Me has sacado la pregunta de la boca tío, ¿como te va?
- Me identifico con vosotras. Me va bastante bien, ya que acabo de descubrir que mi madre y yo hemos heredado un jet privado y un chalet en el centro de Barcelona. Mi madre se fué en el jet, me dejó una notita en casa diciéndomelo y me puso una dirección. - dijo mientras me la enseñaba -
- Vamos a ser vecinos.
- ¿Por qué?
- Yo me voy a vivir con mi tío, y tiene una casaza justo al lado de tu casa.
- Dios, que guay ! Así ya tengo una vecina a la que conodco.
- Si, será genial. Por cierto, soy Laila.
- Oh, yo soy Iván. ¿Tú? - dijo señalando a Laura -
- Yo soy Laura, pero me podeis llamar Lauu.
- Bien pues espero que nos toque en el mismo instituto, arrasaremos tias.
- Me considero una chica normal y corriente. No una sex simbol como para arrasar.
Ambos se empezaron a reir. Yo miré por la ventana y si, haí empezaba mi nueva vida. Sin ninguna complicación. Me quedé dormida y Laura me despertó a las ocho y media. Salimos del tren con todas nuestras cosas. Por fin en Barcelona. Llamé a mi tío Frank para saber donde estaba, y antes de que me lo pudiera cojer, ya estaba Robert, el enano, corriendo a darme un abrazo.
- Eh peque, ¿como te va?
- Bien, y mejor ahora que has venido. Vas a tener que jugar conmigo a la Sega. ¡SEGA! - dijo emocionado -
- Lo intentaré, pero al final me acabarás ganando, como siempre. ¡TIO FRANK!
- Hola pequeña. ¿Lista para empezar de cero? - dijo mientras me abrazaba -
- ¡Lista!
Sonreí y ayudé a mi tío a guardar mis cosas en el coche. Había perdido de vista tanto a Iván como a Laura, pero estaba segura de que volveríamos a encontrarnos. Iván era mi vecino, y Laura ... Bueno, pues Laura estoy segura de que será la mejor amiga, que voy a tener en muuuuuuuucho tiempo.
- Ya te dije que a esta chica la iba a ganar yo. No, está claro que no me he acostado con ella. ¿Qué? ¿Estás loco? No pienso violarla. Te voy a dejar las cosas muy claras, en cuando ella lo decida entonces me acostaré con ella, de todos modos tenemos seis semanas para que termine esta apuesta. Y realmente ... no creo que se me resista en tanto tiempo. Te dejo que vamos a salir de su casa. Si, hemos dormido juntos. Adiós.
De mis ojos calló una lágrima, ¿estaría hablando de mi? Si, estaba hablando de mi. No se como saqué fuerzas de alguno de los pocos sitios que antes no tenía, y llené los nuevos que con Javi había abierto. Bajé al salón y le abofeteé la cara.
- ¿Soy una estúpida apuesta?
- Laila te lo puedo explicar ...
- No me expliques nada, vete.
- Laila, escucha ...
- VETE !
Se fué, le acompañé hasta la puerta y la cerré de un portazo. Los chicos son un asco. No pensaba ir al instituto hoy, subí a mi habitación y conecté mis cascos al mp4, puse la cancion de ''Monster'' de Lady GaGa. Y abrí mi armario, en mi maleta, metí toda mi ropa. Estaba dispuesta a irme. Y lo iba hacer, estaba claro que Javi me había echo daño, mucho daño, pero no me pisotearía mas, asique me prometí a mi misma que no volvería a dejar que nadie me pisoteara. Con mi maleta lista, cojí la llave de debajo de la alfombra del armario del sótano y abrí la caja fuerte en la que mi madre guardaba mis ahorros. Me pasé casi tres horas contando todo el dinero. En mis 16 años de vida tenía ahorrados 15.000 euros. Para mi, era suficiente. Pues si, estaba dispuesta a irme a vivir a donde fuera, pero tenía muy claro que no volvería nunca mas a mi vida normal. Ya no sería mas Laila, sería la Nueva Laila, y lo digo sin acritud, pero lo digo. Cojí mis cosas, y me largué. Fuí a la estación de tren de la ciudad. Cojí un billete a Madrid. Allí cojería otro para ir a Barcelona, donde vivía mi tio Frank. Él nació en Nueva York, pero le gustó desde muy pequeño España y se vino a vivir aquí. Era tío por parte de padre, pero nunca se llevaron bien. Le veía cada verano gracias a mi madre o a mi abuela. Cojí mi movil y le llamé. Sonaban los míticos pitidos de cualquier teléfono comunicando. Hasta que al final me contestó.
- ¿Si?
- ¿Tio Frank?
- Si, dime. ¿Quien es?
- Soy yo, Laila.
- ¡Laila! Dios mio, ¡qué alegría que me llames! ¿Que te pasa por la cabeza esta vez?
- Necesito que me ayudes en un problema muy gordo.
- ¿Estás embarazada?
- Oh no, olvídalo.
- ¿Entonces?
- Quiero irme a vivir contigo.
- ¿Como? - preguntó alterado -
- Estoy en un tren camino de Madrid, allí cojeré uno hacia Barcelona, llegaré haí mañana. Te lo pido por favor, si te llama mi madre, le dices que has sido tú quien me lo ha ofrecido. Por favor, hazlo por mi tio Frank.
- Está bien, pero me puedo meter en un lío enorme. Lo sabes ¿no?
- Si, pero esque quiero empezar mi vida de cero. Además me llevó genial con Robert, y no habrá problemas. Te ayudaré en casa y trabajaré para que tú no te tengas que ocupar de mi. Seré como la madre que Robert no pudo tener, pero siendo su prima.
- Está bien, pero ocuparme de ti no es molestia, te recojeré mañana en la estación. Un beso sobrina.
- ¡Muchas gracias tío Frank! ¡Un beso enorme!
Y colgó.
Pues aquí me teneis, en un tren, camino de mi nueva vida. Y lo mejor es que yo me noto mucho mejor. Le mandé un sms a mi madre, conforme me había ido de casa.
''Mamá, me he ido de casa; no te preocupes, estoy con el tío Frank. Arregla tú como puedas en el instituto. Siento las molestias. Un beso''
Me contestó con poco humor, y la verdad, no le importaba que me fuera. Mi madre seguía mal por lo de mi hermana, pero lo sufría en silencio.
''Está bien, pero recuerda venir a verme algún día. Y en el instituto, ya avisaré en cuanto vuelva de casa de los abuelos. Te quiere, mamá''
Me alegró saber que no le importaba el echo de quedarse sola. Pasé el día borrando fotos de Javi y mías. Solo dejé una que me sacó él en la playa. Y ninguna más. Ya eran casi las ocho cuando el tren paró. Era una estación y yo tenía que cambiar de tren. Cojí mis cosas y bajé, tomé un café en lo que llegaba el otro tren y cuando llegó allí arriba, en el letrero mas visible ponía: Barcelona.
En aquel tren subí yo, era el comienzo de mi vida, era el comienzo de mi etapa, la etapa en la que sería feliz, y nadie me lo impediría. Subí y me topé con Laura.
- ¿Laura? - pregunté -
- ¿Laila? - preguntó -
- ¿Qué haces tú aquí? - le pregunté con una sonrisa en la cara -
- Voy a Barcelona, allí vive mi padre, y voy a vivir con mi padre. No pienso volver a la pocilga en la que estaba.
- ¿Y el grupo? - pregunté asustada -
- Lo mismo podría decir, pero como tú no estabas oficialmente en él pues ... Te contesto a tu pregunta que ya les avisé, y respecto al instituto no, no avisé. Que se jodan, todos los profesores son unos capullos.
- Eres realemente increible.
- No es para tanto.
- ¡En serio! Es increible que exista alguien tan ... ¡tú! Eres dios.
- No, soy Laura, que recuerde ...
- Hasta en este momento eres capaz de soltar una tontería así para que yo sonría.
Nos quedamos un rato en silencio, y yo, lo volví a romper.
- Por cierto Laura ... ¿A qué parte de Barcelona vas?
- Al centro ... ¿Tú?
- Tambien, voy a vivir con mi tío Frank.
- Genial, haber si coincidimos de instituto. Llámame y dime a cual vas, y yo me matriculo en el mismo. ¿Hecho?
- ¡Hecho!
Eran casi las doce de la noche y yo me estaba quedando dormida mientras Laura tocaba la guitarra, al ser guitarra española, relajaba un montón. Por lo tanto, la tarea de quedarme dormida era aún más fácil. Ya casi dormida, se abrió la puerta del vagón. Entró un muchacho y se sentó.
- Hola. - saludó -
Iba realmente bien vestido, pero el muy capullo me había cortado el sueño. Genial ...
Miré a Laura y ella estaba completamente despejada. Yo me froté los ojos y el muchacho nos miró.
- No me digais mas, a empezar nueva vida en Barcelona, ¿no?
- Me has sacado la pregunta de la boca tío, ¿como te va?
- Me identifico con vosotras. Me va bastante bien, ya que acabo de descubrir que mi madre y yo hemos heredado un jet privado y un chalet en el centro de Barcelona. Mi madre se fué en el jet, me dejó una notita en casa diciéndomelo y me puso una dirección. - dijo mientras me la enseñaba -
- Vamos a ser vecinos.
- ¿Por qué?
- Yo me voy a vivir con mi tío, y tiene una casaza justo al lado de tu casa.
- Dios, que guay ! Así ya tengo una vecina a la que conodco.
- Si, será genial. Por cierto, soy Laila.
- Oh, yo soy Iván. ¿Tú? - dijo señalando a Laura -
- Yo soy Laura, pero me podeis llamar Lauu.
- Bien pues espero que nos toque en el mismo instituto, arrasaremos tias.
- Me considero una chica normal y corriente. No una sex simbol como para arrasar.
Ambos se empezaron a reir. Yo miré por la ventana y si, haí empezaba mi nueva vida. Sin ninguna complicación. Me quedé dormida y Laura me despertó a las ocho y media. Salimos del tren con todas nuestras cosas. Por fin en Barcelona. Llamé a mi tío Frank para saber donde estaba, y antes de que me lo pudiera cojer, ya estaba Robert, el enano, corriendo a darme un abrazo.
- Eh peque, ¿como te va?
- Bien, y mejor ahora que has venido. Vas a tener que jugar conmigo a la Sega. ¡SEGA! - dijo emocionado -
- Lo intentaré, pero al final me acabarás ganando, como siempre. ¡TIO FRANK!
- Hola pequeña. ¿Lista para empezar de cero? - dijo mientras me abrazaba -
- ¡Lista!
Sonreí y ayudé a mi tío a guardar mis cosas en el coche. Había perdido de vista tanto a Iván como a Laura, pero estaba segura de que volveríamos a encontrarnos. Iván era mi vecino, y Laura ... Bueno, pues Laura estoy segura de que será la mejor amiga, que voy a tener en muuuuuuuucho tiempo.
lunes, 23 de agosto de 2010
Capítulo 11.
En las dos horas siguientes, es decir, las que me tocaban después del primer recreo se me pasaron pitando. En el segundo recreo bajé corriendo a conserjería para saber donde era el salón de actos, simplemente porque no me conocía muy bien el instituto. Iba corriendo por el pasillo cuando alguién me agarró el brazo.
- Quieta parada ! ¿A donde vas? - dijo una voz -
- Al salón de actos. - me giré y logré ver a Javi - Ah Javi eres tú ! No te había visto.
- Bueno, no importa. No me llames cotilla pero ... ¿a qué vas al salón de actos?
- Bueno, pues ... he conocido a una niña, Laura, y me ha dicho que me pasara por allí para ver que tal canto ... Mal.
- ¿Te importa si voy yo?
- Claro que no ! Ven.
Fuimos hacia el salón, en la puerta estaba Laura esperando con una gran sonrisa.
- Estás aqui, pensé que no te animarías.
- Oh, pues ... si, me animo.
- Entremos. - dijo mientras abría la puerta-
Entré y solo me fijé en una cosa, en una sola cosa, el escenario. Era enorme, había 3 guitarras, un piano, una batería, dos bajos y tres micrófonos. Laura me señaló uno de los micrófonos, me lo dió y me empujó a que empezara a cantar. Yo canté los primeros versos que se me vinieron a la cabeza, y mientras cantaba, miraba hacia Javi.
- Ella a él, fué a decir ... nadie así yo conocí. Y me harás, muy feliz, si me amas soooolo a mi. Fué una flor, fué una luz, yo mi corazooon te abriii. Y mi flor, serás tú, tu luz es paaaara mi. Si yo soooy la que tu buuuuuuuscas, la que quieres elegir, en mi cooorazon no hay duuuuudas, y el no sabrá mentiiiir. ♫
- Dios mio, cantas como los ángeles. Nunca había dicho esto pero tienes una voz prodigiosa. Únete al grupo por favor. Sería increíble. Únete !
- Nose, tampoco canto taan ...
- ÑAÑAÑAÑAÑA ! Cantas a dios ! Únete Laila ! - interrumpió Laura -
- Bueno, yo me lo pienso, y ya mañana te digo. - anelé -
- Está bien, pero mañana quiero una respuesta eh !
- Que si ...
Javi vino a mi lado y me abrazó. ''Cantas como los ángeles mi amor'' me susurró al oído. ''Quiero que sepas, que tienes todo mi apollo'' siguió. ''Gracias'' le susurré. Me agarró por el cuello y me besó, fué increible. Lo mas bonito de mi vida. Cada minuto con Javi, para mi era como un minuto de vida mas. Le amaba de verdad. Me agarró de la mano y salimos del salón de actos, por desgracia acababa de tocar el timbre. A clase otra vez. Javi me acompañó hasta la puerta, me besó la frente y se fué. Me tocaba música, y nunca había estado en clase de música. Entré y el profesor, se sentó cuando ya todos estabamos sentados.
- Bueno chicos, ya sabeis que no me gusta tocar los instrumentos ... Pero esto es serio. Alguien ha robado una caja china. Y eso es grabe. Se realizará registro de mochilas a la salida.
- Pero profesor! Yo no he robado nada! - interrumpió Carlota - Seguro que ha sido la nueva esta ! - me señaló - Es idiota! Y para hacerse notar lo ha robado!
- ¿Pero niña tú de que vas? - me alteré - ¿De guay por la vida? No eres el ombligo del mundo, y nadie ha dicho que tú fueras quien lo robó ! Y tampoco es necesario que digas que sido yo cuando es mentira ! Yo no robo nada, ni si quiera novios como tú vas publicando por ahí de mi. ¿Sabes? Cuando te vi la primera vez creí que podría llevarme bien contigo, pero me equivoqué ! Yo JAMÁS ! Escuchame bien, jamás, podría ser amiga de alguién que solo se siente bien cuando hace que los demás se sientan mal ! Si está está gorda, si está tiene el pelo graso ... ÑAÑAÑA ! Tú tienes cara de idiota y culo de pollo y nadie te dice nada, asique coje tu puñetero culo de pollo y sientalo en tu puñetera silla, por respeto a mi, y por respeto a tu profesor ! - se senté y suspiré -
Cerré los ojos, de repente, toda la clase empezó a aplaudir, abrí los ojos y hasta el profesor aplaudía. Todos menos Carlota. Creo que esta vez había dejado en su sitio a la pico de plátano esa. Mejor, asi ya tenía un problema menos. Al salir me registraron la mochila y no tenía nada. Javi tampoco, asique salimos y me acompañó hasta casa. Por el camino le conté lo de Carlota. Chocamos las manos como si fuera un triunfo, y esque en el fondo, lo era.
Llegamos a mi casa, se paró en la puerta. Me besó.
- ¿Te llamo esta tarde?
- Si, claro. Pero sobre las cinco o cinco y media, tengo que estudiar.
- Vale, no pasa nada. Luego nos vemos. Te quiero.
- Y yo.
Nos besamos como despedida y yo entré en casa. Dejé mis cosas en el salón y fuí a la cocina. En el frigorifico, había una nota pegada.
'' Cariño, voy al entierro de tu padre. Estaré hasta el lunes fuera de casa, porque también iré a casa de los abuelos a consolarles un poco. Te quiere, mamá. Posdata: Tienes la comida en el horno''
Debido a que estábamos a miércoles, tendría la casa para mi sola unos cuantos días. Cojí la comida y comí. Después subí a mi habitación. Me llegó un sms al movil, era David.
'' Eh Laila, no estés mal. Aunque no sigas viviendo aquí, en Madrid, yo me sigo acordando de ti. Me tienes aquí para lo que haga falta, te quiero.''
Le contesté.
'' Muchas gracias, yo tambien me acuerdo mucho de ti. Un besazo enorme y un abrazo. Gracias de nuevo.''
Estudié hasta las cinco que me llamó Javi, le dije que viniera a mi casa, que estaba sola. En diez minutos llegaría, asique recojí la habitación y bajé al salón. Llevé el portátil para buscar algunas cosas para clase, y luego lo apagué. Sonó el timbre, era Javi. Abrí y entró con una gran sonrisa.
- ¿Me echaste de menos princesa?
- Un poco, solo hasta que di la reproducción asexual de las plantas. Ahí me olvidé por completo de ti. - le di un beso en la mejilla -
- Genial, sobre sexo y te olvidas de mi. Algo falla.
- Si, que no eres un vegetal, eso falla.
- Oh dios mio, ya se de que disfrazarme en carnaval.
- ¿En rosa?
- No, en abeja maya.
- ¿Y eso? - pregunté extrañada -
- Porque la única rosa de aquí, eres tú. - dijo mientras me besaba en la mejilla -
- Que majo que me eres. - sonreí mientras mi mejillas tomaban un color rosáceo -
Salimos a dar un paseo, fuimos a un parque y tomamos unos helados. El mio de fresa y el suyo de chocolate. Pero el me lo daba a mi yo a él. Era tan romántico. Era como un sueño. Al final terminamos en la playa. Allí, estábamos tranquilos mirando las olas. Javi se quitó la camiseta y los zapatos y se tiró al agua. Me hacia señas para que fuera, pero yo no cedía, salió corriendo del agua con intenciones de cojerme. Yo empezé a correr pero él es más rápido que yo, por lo tanto me alcanzó. Me cojió como a una princesa y me tiró al agua.
- Maldita sea ! ¿Por qué me tiras?
- Si mojada estás mas guapa, ya no te digo mojada y enfadada ...
- Idiota. - le dije mientras le abrazaba -
Entre besos y abrazos, jueguecitos en la arena y peleas de chapoteo nos dieron las diez de la noche. Decidimos cojer las cosas y volver a casa. Ya en mi casa, cojimos unas toallas y nos secamos. Yo me puse mi pijama y mis zapatillas. A Javi le dejé una camiseta de las de mi padre viejas para que tubiera algo seco que ponerse.
- ¿Duermes esta noche conmigo? - pregunté -
- Si, claro pero ... ¿Por qué?
- Bueno, mi madre no está, sino me quedo sola.
- Pues eso no puede ser, me quedo contigo.
Sonreí y le besé en la mejilla. Cojí el teléfono y llamé a Pizza Tutto. En media hora nos traían una pizza mediana de jamón y queso. Después de cenar, vimos una películo hasta quedarnos dormidos. A la mañana siguiente, me desperté en cama abrazada a Javi. Todo iba sobre ruedas, y yo, volvía a ser la persona más feliz del mundo. Y todo gracias a él.
- Quieta parada ! ¿A donde vas? - dijo una voz -
- Al salón de actos. - me giré y logré ver a Javi - Ah Javi eres tú ! No te había visto.
- Bueno, no importa. No me llames cotilla pero ... ¿a qué vas al salón de actos?
- Bueno, pues ... he conocido a una niña, Laura, y me ha dicho que me pasara por allí para ver que tal canto ... Mal.
- ¿Te importa si voy yo?
- Claro que no ! Ven.
Fuimos hacia el salón, en la puerta estaba Laura esperando con una gran sonrisa.
- Estás aqui, pensé que no te animarías.
- Oh, pues ... si, me animo.
- Entremos. - dijo mientras abría la puerta-
Entré y solo me fijé en una cosa, en una sola cosa, el escenario. Era enorme, había 3 guitarras, un piano, una batería, dos bajos y tres micrófonos. Laura me señaló uno de los micrófonos, me lo dió y me empujó a que empezara a cantar. Yo canté los primeros versos que se me vinieron a la cabeza, y mientras cantaba, miraba hacia Javi.
- Ella a él, fué a decir ... nadie así yo conocí. Y me harás, muy feliz, si me amas soooolo a mi. Fué una flor, fué una luz, yo mi corazooon te abriii. Y mi flor, serás tú, tu luz es paaaara mi. Si yo soooy la que tu buuuuuuuscas, la que quieres elegir, en mi cooorazon no hay duuuuudas, y el no sabrá mentiiiir. ♫
- Dios mio, cantas como los ángeles. Nunca había dicho esto pero tienes una voz prodigiosa. Únete al grupo por favor. Sería increíble. Únete !
- Nose, tampoco canto taan ...
- ÑAÑAÑAÑAÑA ! Cantas a dios ! Únete Laila ! - interrumpió Laura -
- Bueno, yo me lo pienso, y ya mañana te digo. - anelé -
- Está bien, pero mañana quiero una respuesta eh !
- Que si ...
Javi vino a mi lado y me abrazó. ''Cantas como los ángeles mi amor'' me susurró al oído. ''Quiero que sepas, que tienes todo mi apollo'' siguió. ''Gracias'' le susurré. Me agarró por el cuello y me besó, fué increible. Lo mas bonito de mi vida. Cada minuto con Javi, para mi era como un minuto de vida mas. Le amaba de verdad. Me agarró de la mano y salimos del salón de actos, por desgracia acababa de tocar el timbre. A clase otra vez. Javi me acompañó hasta la puerta, me besó la frente y se fué. Me tocaba música, y nunca había estado en clase de música. Entré y el profesor, se sentó cuando ya todos estabamos sentados.
- Bueno chicos, ya sabeis que no me gusta tocar los instrumentos ... Pero esto es serio. Alguien ha robado una caja china. Y eso es grabe. Se realizará registro de mochilas a la salida.
- Pero profesor! Yo no he robado nada! - interrumpió Carlota - Seguro que ha sido la nueva esta ! - me señaló - Es idiota! Y para hacerse notar lo ha robado!
- ¿Pero niña tú de que vas? - me alteré - ¿De guay por la vida? No eres el ombligo del mundo, y nadie ha dicho que tú fueras quien lo robó ! Y tampoco es necesario que digas que sido yo cuando es mentira ! Yo no robo nada, ni si quiera novios como tú vas publicando por ahí de mi. ¿Sabes? Cuando te vi la primera vez creí que podría llevarme bien contigo, pero me equivoqué ! Yo JAMÁS ! Escuchame bien, jamás, podría ser amiga de alguién que solo se siente bien cuando hace que los demás se sientan mal ! Si está está gorda, si está tiene el pelo graso ... ÑAÑAÑA ! Tú tienes cara de idiota y culo de pollo y nadie te dice nada, asique coje tu puñetero culo de pollo y sientalo en tu puñetera silla, por respeto a mi, y por respeto a tu profesor ! - se senté y suspiré -
Cerré los ojos, de repente, toda la clase empezó a aplaudir, abrí los ojos y hasta el profesor aplaudía. Todos menos Carlota. Creo que esta vez había dejado en su sitio a la pico de plátano esa. Mejor, asi ya tenía un problema menos. Al salir me registraron la mochila y no tenía nada. Javi tampoco, asique salimos y me acompañó hasta casa. Por el camino le conté lo de Carlota. Chocamos las manos como si fuera un triunfo, y esque en el fondo, lo era.
Llegamos a mi casa, se paró en la puerta. Me besó.
- ¿Te llamo esta tarde?
- Si, claro. Pero sobre las cinco o cinco y media, tengo que estudiar.
- Vale, no pasa nada. Luego nos vemos. Te quiero.
- Y yo.
Nos besamos como despedida y yo entré en casa. Dejé mis cosas en el salón y fuí a la cocina. En el frigorifico, había una nota pegada.
'' Cariño, voy al entierro de tu padre. Estaré hasta el lunes fuera de casa, porque también iré a casa de los abuelos a consolarles un poco. Te quiere, mamá. Posdata: Tienes la comida en el horno''
Debido a que estábamos a miércoles, tendría la casa para mi sola unos cuantos días. Cojí la comida y comí. Después subí a mi habitación. Me llegó un sms al movil, era David.
'' Eh Laila, no estés mal. Aunque no sigas viviendo aquí, en Madrid, yo me sigo acordando de ti. Me tienes aquí para lo que haga falta, te quiero.''
Le contesté.
'' Muchas gracias, yo tambien me acuerdo mucho de ti. Un besazo enorme y un abrazo. Gracias de nuevo.''
Estudié hasta las cinco que me llamó Javi, le dije que viniera a mi casa, que estaba sola. En diez minutos llegaría, asique recojí la habitación y bajé al salón. Llevé el portátil para buscar algunas cosas para clase, y luego lo apagué. Sonó el timbre, era Javi. Abrí y entró con una gran sonrisa.
- ¿Me echaste de menos princesa?
- Un poco, solo hasta que di la reproducción asexual de las plantas. Ahí me olvidé por completo de ti. - le di un beso en la mejilla -
- Genial, sobre sexo y te olvidas de mi. Algo falla.
- Si, que no eres un vegetal, eso falla.
- Oh dios mio, ya se de que disfrazarme en carnaval.
- ¿En rosa?
- No, en abeja maya.
- ¿Y eso? - pregunté extrañada -
- Porque la única rosa de aquí, eres tú. - dijo mientras me besaba en la mejilla -
- Que majo que me eres. - sonreí mientras mi mejillas tomaban un color rosáceo -
Salimos a dar un paseo, fuimos a un parque y tomamos unos helados. El mio de fresa y el suyo de chocolate. Pero el me lo daba a mi yo a él. Era tan romántico. Era como un sueño. Al final terminamos en la playa. Allí, estábamos tranquilos mirando las olas. Javi se quitó la camiseta y los zapatos y se tiró al agua. Me hacia señas para que fuera, pero yo no cedía, salió corriendo del agua con intenciones de cojerme. Yo empezé a correr pero él es más rápido que yo, por lo tanto me alcanzó. Me cojió como a una princesa y me tiró al agua.
- Maldita sea ! ¿Por qué me tiras?
- Si mojada estás mas guapa, ya no te digo mojada y enfadada ...
- Idiota. - le dije mientras le abrazaba -
Entre besos y abrazos, jueguecitos en la arena y peleas de chapoteo nos dieron las diez de la noche. Decidimos cojer las cosas y volver a casa. Ya en mi casa, cojimos unas toallas y nos secamos. Yo me puse mi pijama y mis zapatillas. A Javi le dejé una camiseta de las de mi padre viejas para que tubiera algo seco que ponerse.
- ¿Duermes esta noche conmigo? - pregunté -
- Si, claro pero ... ¿Por qué?
- Bueno, mi madre no está, sino me quedo sola.
- Pues eso no puede ser, me quedo contigo.
Sonreí y le besé en la mejilla. Cojí el teléfono y llamé a Pizza Tutto. En media hora nos traían una pizza mediana de jamón y queso. Después de cenar, vimos una películo hasta quedarnos dormidos. A la mañana siguiente, me desperté en cama abrazada a Javi. Todo iba sobre ruedas, y yo, volvía a ser la persona más feliz del mundo. Y todo gracias a él.
domingo, 22 de agosto de 2010
Capítulo 10.
Después de estar un rato entre besos y abrazos, las sonrisas entre nosotros eran lo principal. Él me miraba, yo le miraba, él sonreia, yo sonreía, él me besaba, yo le besaba ... y así toda la tarde. Eran las diez cuando decidió besarme como si nunca lo hubiera echo.-
- Me tengo que ir, es tarde. - dijo -
- Está bien, nos vemos mañana entonces.
- Si, te quiero.
- Y yo. - sonreí levemente y mis mejillas tomaron un color rosa -
Me quedé en la puerta hasta que desapareció por la esquina de la calle, estaba feliz, eufórica, todo lo posible. Mi vida volvía a ser vida y ya no era una tragedia, subí a mi habitación, y, si, me atreví a iniciar sesión en windows live messenger. Solo tenía catorce contactos conectados, pero todos conocidos. Entalé una combersación con David, mi mejor amigo de Madrid. Sabía que no volvería a verle en mucho tiempo, le conté todo lo de Javi, y que volvía a ser yo. Pero por desgracia él me contó algo no tan alegre, no tan vivo, no tan ...
*David* dice:
• Laila, tengo una mala noticia, y quiero que te enteres por mi.
♥ Raquel ♥ No eres el amor de mi vida, sino el de mi existencia. dice:
• David no me asustes, ¿qué pasa?
*David* dice:
• Es tu padre ...
♥ Raquel ♥ No eres el amor de mi vida, sino el de mi existencia. dice:
• ¿Qué pasa? ¿Está bien?
*David* dice:
• Se ha suicidado. :(
♥ Raquel ♥ No eres el amor de mi vida, sino el de mi existencia. dice:
• No puede ser ... JODER !
♥ Raquel ♥ No eres el amor de mi vida, sino el de mi existencia. se ha desconectado.
Cerré el ordenador y me tiré en cama, no sabía que hacer, yo a mi padre le quería mucho, pero él en mi despedida ni se acercó, esperó a que me fuera para poder entrar en casa con su dolor. Lo mas extraño era que yo no estaba llorando, no sentía el mismo dolo que con mi hermana. No sabía que hacer, decírselo a mi madre o no. Difícil elección. Bajé al salón, mi madre estaba dormida, no tenía intención de despertarla asique ... subí a mi habitación y le escribí una nota. Me metí en cama, por la mañana, se la dejé encima de la mesa del salón. Salí de casa y fuí al instituto, Javi me estaba esperando en el gran portal del centro.
- No tienes buena cara, ¿estás bien? - preguntó preocupado -
- Si, es solo que ... bueno, mi padre. Se ha ... - de mi ojo calló una lágrima -
Javi me abrazó y me dijo que todo hiría bien, me secó la lágrima con su dedo y me volvió a abrazar. Me dió un beso en la mejilla y me acompañó hasta la puerta de clase.
- Te veré en el descanso. No estés mal, te quiero. - se fué por el pasillo, se giró, y entró en su aula -
Las dos primeras clases se me pasaron en un vuelo, estaba bien, pero fué un impacto bastante duro. Al fin y al cabo era mi padre, y aunque no sintiera el mismo cariño por él que antes, le seguía queriendo. Javi me ayudaba mucho, con lo de mi hermana por lo menos, con el todo era diferente. Era el único que conseguía que yo sonriese, él y Mike. Pero Mike tenía una parte que yo no conocía, quizás era porque no se llevaba bien con Javi, pero no se le desea a nadie lo que él le deseaba a Javi. Sonó el timbre y salí al patio. La profesora de Lengua y Literatura nos mandó cojer un libro, yo, bajé a la biblioteca. Entré y me puse a buscar. Sin darme cuenta, choqué con una muchacha de pelo castaño y muy guapa.
- Ops ! Perdón, no quería empujarte. - me disculpé -
- Ah, no pasa nada. ¿Tú eres Laila verdad?
- Si, ¿como lo sabes?
- Uf, a estas alturas te conoce todo el instituto, Carlota se ha cebado de insultos hacia ti. Sin embargo yo te veo cara de maja.
- Carlota ... sería raro. Gracias por el cumplido. - sonreí -
- ¿Buscas esto? - dijo mientras me enseñaba un libro -
- Si, ¿como lo sabes?
- Me da la misma profesora que tú. Lo que pasa que ... en diferente clase. Toma. - me lo dió -
- ¿No lo necesitas?
- No, ya me lo he leído tres veces. - sonrió -
- Ah pues ... gracias !
- No hay de qué. Por cierto ... soy Laura.
- Ah, encantada. Yo soy ... bueno, ya lo sabes. - sonreí -
- Si, olle ... ¿te gusta la música?
- Si, me encanta. ¿Por qué?
- Aquí en el instituto tenemos un ''grupo'' y nos hace falta una cantante. ¿Como se te da lo de cantar?
- Pues ... bah. Normalito, no me considero gran cosa.
- Bueno pues ... ¿en el segundo recreo te acercas y miramos que tal?
- Está bien.
Salimos juntas de la biblioteca y subimos a clase, ahora si todo iba sobre ruedas, tenía al chico de mis sueños y a una amiga genial. Si, es verdad que también tenía amigas en Madrid, pero Laura era diferente, Laura iba a marcar mi vida. Y esque la amistad, es como el mar, tú ves el principio, pero no el final.
- Me tengo que ir, es tarde. - dijo -
- Está bien, nos vemos mañana entonces.
- Si, te quiero.
- Y yo. - sonreí levemente y mis mejillas tomaron un color rosa -
Me quedé en la puerta hasta que desapareció por la esquina de la calle, estaba feliz, eufórica, todo lo posible. Mi vida volvía a ser vida y ya no era una tragedia, subí a mi habitación, y, si, me atreví a iniciar sesión en windows live messenger. Solo tenía catorce contactos conectados, pero todos conocidos. Entalé una combersación con David, mi mejor amigo de Madrid. Sabía que no volvería a verle en mucho tiempo, le conté todo lo de Javi, y que volvía a ser yo. Pero por desgracia él me contó algo no tan alegre, no tan vivo, no tan ...
*David* dice:
• Laila, tengo una mala noticia, y quiero que te enteres por mi.
♥ Raquel ♥ No eres el amor de mi vida, sino el de mi existencia. dice:
• David no me asustes, ¿qué pasa?
*David* dice:
• Es tu padre ...
♥ Raquel ♥ No eres el amor de mi vida, sino el de mi existencia. dice:
• ¿Qué pasa? ¿Está bien?
*David* dice:
• Se ha suicidado. :(
♥ Raquel ♥ No eres el amor de mi vida, sino el de mi existencia. dice:
• No puede ser ... JODER !
♥ Raquel ♥ No eres el amor de mi vida, sino el de mi existencia. se ha desconectado.
Cerré el ordenador y me tiré en cama, no sabía que hacer, yo a mi padre le quería mucho, pero él en mi despedida ni se acercó, esperó a que me fuera para poder entrar en casa con su dolor. Lo mas extraño era que yo no estaba llorando, no sentía el mismo dolo que con mi hermana. No sabía que hacer, decírselo a mi madre o no. Difícil elección. Bajé al salón, mi madre estaba dormida, no tenía intención de despertarla asique ... subí a mi habitación y le escribí una nota. Me metí en cama, por la mañana, se la dejé encima de la mesa del salón. Salí de casa y fuí al instituto, Javi me estaba esperando en el gran portal del centro.
- No tienes buena cara, ¿estás bien? - preguntó preocupado -
- Si, es solo que ... bueno, mi padre. Se ha ... - de mi ojo calló una lágrima -
Javi me abrazó y me dijo que todo hiría bien, me secó la lágrima con su dedo y me volvió a abrazar. Me dió un beso en la mejilla y me acompañó hasta la puerta de clase.
- Te veré en el descanso. No estés mal, te quiero. - se fué por el pasillo, se giró, y entró en su aula -
Las dos primeras clases se me pasaron en un vuelo, estaba bien, pero fué un impacto bastante duro. Al fin y al cabo era mi padre, y aunque no sintiera el mismo cariño por él que antes, le seguía queriendo. Javi me ayudaba mucho, con lo de mi hermana por lo menos, con el todo era diferente. Era el único que conseguía que yo sonriese, él y Mike. Pero Mike tenía una parte que yo no conocía, quizás era porque no se llevaba bien con Javi, pero no se le desea a nadie lo que él le deseaba a Javi. Sonó el timbre y salí al patio. La profesora de Lengua y Literatura nos mandó cojer un libro, yo, bajé a la biblioteca. Entré y me puse a buscar. Sin darme cuenta, choqué con una muchacha de pelo castaño y muy guapa.
- Ops ! Perdón, no quería empujarte. - me disculpé -
- Ah, no pasa nada. ¿Tú eres Laila verdad?
- Si, ¿como lo sabes?
- Uf, a estas alturas te conoce todo el instituto, Carlota se ha cebado de insultos hacia ti. Sin embargo yo te veo cara de maja.
- Carlota ... sería raro. Gracias por el cumplido. - sonreí -
- ¿Buscas esto? - dijo mientras me enseñaba un libro -
- Si, ¿como lo sabes?
- Me da la misma profesora que tú. Lo que pasa que ... en diferente clase. Toma. - me lo dió -
- ¿No lo necesitas?
- No, ya me lo he leído tres veces. - sonrió -
- Ah pues ... gracias !
- No hay de qué. Por cierto ... soy Laura.
- Ah, encantada. Yo soy ... bueno, ya lo sabes. - sonreí -
- Si, olle ... ¿te gusta la música?
- Si, me encanta. ¿Por qué?
- Aquí en el instituto tenemos un ''grupo'' y nos hace falta una cantante. ¿Como se te da lo de cantar?
- Pues ... bah. Normalito, no me considero gran cosa.
- Bueno pues ... ¿en el segundo recreo te acercas y miramos que tal?
- Está bien.
Salimos juntas de la biblioteca y subimos a clase, ahora si todo iba sobre ruedas, tenía al chico de mis sueños y a una amiga genial. Si, es verdad que también tenía amigas en Madrid, pero Laura era diferente, Laura iba a marcar mi vida. Y esque la amistad, es como el mar, tú ves el principio, pero no el final.
sábado, 21 de agosto de 2010
Capítulo 9.
El beso duró apenas 5 o como mucho 10 segundos. Creo que fueron los mas bonitos de mi vida. Se alejó con precaución, me miró y puso cara de felicidad, sonrió levemente y me agarró de la mano.
- Ahora entiendo que quisieras hacerme el desayuno, eres un estupendo chef. - le dije con una sonrisa pícara -
- Solo lo haría para ti, lo mereces.
Bajé la mirada y me levantó la barbilla.
- Laila, te conodco de un día y creo que me estoy enamorando de ti. Y te lo tengo que decir ahora, porque te miro a los ojos y siento algo diferente. Es como si pudiera hablarte con la mirada, como si todo fuera diferente. Yo a lo mejor no te gusto ... pero si sigues siendo mi amiga me conformaré con eso.
- Javi, todabía no se de que forma te quiero. Te quiero, y mucho. Pero no se si te quiero como a un amigo o como mas que eso. Prefiero ir poco a poco.
- Está bien, si esa es tu elección yo la acepto. ¿Quieres el desayuno de verdad?
- Solo si me lo preparas tú. - le dije sonriente -
- Solo te lo preparo yo. - contestó a mi sonrisa -
Bajamos a la cocina, tenía todo preparado, bollitos, leche, colacao, zumo ...
Parecía un cuento de hadas, pero no, porque en los cuentos de hadas no hay tragedias como la de mi hermana. No pasan esas cosas. Terminamos de desayunar, le ayudé a recojer la mesa y cojimos las cosas para ir al instituto. Salimos de su casa y de repente sonó una voz muy conocida.
- Laila ! Que bien verte !
Me giré y tenía una sonrisa deslumbrante ante mis ojos, era Mike.
- Mike ! Hola, ¿como te va?
- Pues genial, ahora que te he visto mucho mejor. Creí que no saldrías viva de esta noche. Mi primo es todo un depredador.
- Cierra el pico. - contestó bruscamente Javi -
- No es un depredador, es realmente adorable. - interrumpí -
- Si, pero yo soy mucho mas adorable que el. Lo suyo es una máscara.
- ¿Porque no cierras ya tu puñetera boca? ¿Eres su niñera o qué? Laila no necesita que le digas estupideces sobre como soy o no. Ella lo sabe muy bien. - la voz de Javi sonaba realmente enfurecida -
- Chicos no hace falta que os pongais así, sois primos ...
- Esto no va contigo Laila, te veré en clase. - dijo Mike seriamente -
Mike se desvió y se fué por otra calle. Javi bajó la vista y negó con la cabeza. No le dije nada, supongo que el enfado ya venía de antes. Javi miró para mi, mi reacción fué nefasta, no le correspondí con ninguna mirada, puse una cara de poker. Caminamos en silencio, hasta que nos cruzamos con Carlota. Ella me miró, se paró delante de Javi y le agarró las mejillas. Javi la miró y encojió las cejas. Carlota estaba dispuesta a besarle. Y casi lo hizo. Pero Javi la apartó con un suave empujón.
- ¿Qué haces?
- Mostrarte lo que yo podría hacer, y ella no.
- ¿Tú que sabes lo que puede hacer ella o no?
- Lo se, mírala. Con esa cara de mosquita muerta. ¿Quien se cree? Serás mio, quieras, o no. Algún día caerás en mis encantos.
- Jamás.
Javi me agarró por la muñeca y comenzó a caminar rapidamente, llegamos al instituto y me miró.
- Te voy hacer un favor.
- ¿Qué?
- Me voy a ir.
- Pero ... a clase, ¿no?
- Si, claro ... - dijo mientras agachaba la cabeza -
Comenzó a caminar en sentido opuesto, no iba entrar en el instituto. Yo, al verle me asusté, no quería que se fuera. Empecé a caminar hacia él, pero empezó a correr, yo tiré mi mochila y corrí. De repente solo vi unas luces cegadoras y grité. Alguien me apartó de un empujón y me alejó de una muerte segura. Era Javi.
- ¿Lo ves? Yo solo te complico las cosas. Casi mueres por mi culpa.
- No, no es tu culpa.
- Si la es, lo mejor será que me olvide de ti, y que tu hagas lo mismo conmigo.
Se levantó y empezó a caminar, yo le miré, esperando a que se girara, pero no lo hizo. Poco a poco desapareció, y yo me sentí sola. ¿Qué iba pasar ahora?
No quería alejarme de Javi, era el único chico que se portaba así conmigo. Me levanté y entré en el instituto. Entré en clase y Carlota me desafió con la mirada. Mike me miró como si estubiera preocupado, me senté en mi sitio, mi compañero era poco hablador, asique no había problemas. Entró el profesor de Filosofía, estaba explicando alguna cosa que quizás me interesase, pero mi preocupación sobre como estaría Javi en aquel momento era mi centro de atención. La mañana me pasó rápido, no le vi en ninguno de los dos recreos. Me fuí a casa, salí de mi casa para ir a la suya pero tampoco estaba, cada vez estaba peor. Había pasado de no saber donde estaba, a perderle por completo. ¿Y si no volvía nunca? ¿Y si me odiaba? ¿Y si no quería volver a saber nada de mi? Mientras tanto me encerré en mi habitación. Me quedé dormida mirando a la ventana. Me desperté y ya era por la mañana, las ocho y cuarto.
- Mierda ! - exclamé -
Iba a llegar tarde al instituto, me vestí con unos pantalones negros, camiseta blanca y comvers del mismo color, cojí una chaqueta negra de cuero de mi madre y mis cosas de clase. Salí corriendo por la puerta y llegué al instituto justo cuando estaba sonando el timbre. Entré en clase y Mike clavó su mirada en mi, hizo un gesto con la cabeza como de saludarme, yo correspondí al saludo con mi mano libre, y me senté. Las dos primeras clases fueron realmente lentas, pero en el ''recreo'' busqué a Javi, no estaba. Ahora si empezaba mi preocupación. Me vió Mike, estaba sentada en unas escaleras y se sentó a mi lado.
- Laila, te noto preocupada, ¿estás bien?
- Si, lo que pasa es que no se nada de tu primo desde ayer.
- Que le jodan, ojalá no vuelva.
- ¿Como puedes decir eso? Es tu primo ! Podría estar en apuros o muerto.
- Él solo moriría si por ti fuera, ¿no te lo ha dicho? Le traes loco. Lo estará haciendo por llamar tu atención.
- Nunca pensé que fueras así.
Cojí mis cosas y me fuí, dejandole solo y sin compañía, aunque viendole así, seguramente en poco tiempo estaría sentado rechazando a Carlota.
Al final de la mañana, salí del instituto y regresé a casa. Mi madre no estaba y subí a mi habitación a hacer las tareas de clase. Llevaba una hora aproximadamente estudiando cuando sonó el timbre. Bajé a abajo y abrí.
- Javi ! Menos mal que estás bien ! Creí que no volvería a verte !
- No podía irme sin despedirme de ti, no sin verte por última vez.
- ¿Por qué te quieres ir? Si te vas yo volveré a estar mal, solo me siento bien si estoy contigo.
- Me alegra saber eso, pero si estoy contigo te voy a complicar las cosas.
- No, no me complicas nada ...
- Mira, Carlota ya te tiene debajo de un diente, y todas sus ''amigas'' también, creo que lo mejor será que me valla, o al menos, que no sigamos siendo amigos, si así lo prefieres.
- Entonces esto es un ... ¿adiós?
- Si. Lo siento, pero si. - dijo mientras se levantaba - Serás mas feliz sin mi.
Se alejó hasta la puerta, yo salí corriendo detrás de él. Le agarré por un brazo, le dí la vuelta y le abrazé. Me calló una lágrima del ojo mientras le susurraba al oído: No te vallas, te quiero aquí, siempre.
Se separó y me miró.
- Solo me quedaré si tú me lo pides.
- Te lo pido, Javi, no te marches.
Miró al suelo y no habló, levantó la cabeza hasta ver mis ojos llorosos.
Me abalancé sobre él y le besé como nunca había besado a nadie. Él correspondió a mi beso y me miró a los ojos, volvía a sonreir. No me lo podía creer, estaba enamorada de Javi. Solo tenía ganas de decirle que le quería, que era la persona más importante en mi vida. Que se quedara conmigo.
- Javi, te quiero, te quiero mucho, y no puedes irte. Si te vas te llevarás contigo el último trozo de mi corazón, y lo necesito para sobrevivir, te necesito a ti.
Me miró los labios y me volvió a besar. Cerró la puerta con la mano y me cojió en brazos como si yo fuera una princesa, y a la vez, me seguía besando. Ese momento, cerraba definitivamente las puertas de mi dolor, los trozos de corazón que tenía rotos, volvían todos a su sitio, y él; él era la única razón por la que yo quería seguir viva. Él era parte de mi, y esque el amor, es un corazón en dos almas, un alma en dos cuerpos. Y él, no era el amor de mi vida, sino el de mi existencia.
- Ahora entiendo que quisieras hacerme el desayuno, eres un estupendo chef. - le dije con una sonrisa pícara -
- Solo lo haría para ti, lo mereces.
Bajé la mirada y me levantó la barbilla.
- Laila, te conodco de un día y creo que me estoy enamorando de ti. Y te lo tengo que decir ahora, porque te miro a los ojos y siento algo diferente. Es como si pudiera hablarte con la mirada, como si todo fuera diferente. Yo a lo mejor no te gusto ... pero si sigues siendo mi amiga me conformaré con eso.
- Javi, todabía no se de que forma te quiero. Te quiero, y mucho. Pero no se si te quiero como a un amigo o como mas que eso. Prefiero ir poco a poco.
- Está bien, si esa es tu elección yo la acepto. ¿Quieres el desayuno de verdad?
- Solo si me lo preparas tú. - le dije sonriente -
- Solo te lo preparo yo. - contestó a mi sonrisa -
Bajamos a la cocina, tenía todo preparado, bollitos, leche, colacao, zumo ...
Parecía un cuento de hadas, pero no, porque en los cuentos de hadas no hay tragedias como la de mi hermana. No pasan esas cosas. Terminamos de desayunar, le ayudé a recojer la mesa y cojimos las cosas para ir al instituto. Salimos de su casa y de repente sonó una voz muy conocida.
- Laila ! Que bien verte !
Me giré y tenía una sonrisa deslumbrante ante mis ojos, era Mike.
- Mike ! Hola, ¿como te va?
- Pues genial, ahora que te he visto mucho mejor. Creí que no saldrías viva de esta noche. Mi primo es todo un depredador.
- Cierra el pico. - contestó bruscamente Javi -
- No es un depredador, es realmente adorable. - interrumpí -
- Si, pero yo soy mucho mas adorable que el. Lo suyo es una máscara.
- ¿Porque no cierras ya tu puñetera boca? ¿Eres su niñera o qué? Laila no necesita que le digas estupideces sobre como soy o no. Ella lo sabe muy bien. - la voz de Javi sonaba realmente enfurecida -
- Chicos no hace falta que os pongais así, sois primos ...
- Esto no va contigo Laila, te veré en clase. - dijo Mike seriamente -
Mike se desvió y se fué por otra calle. Javi bajó la vista y negó con la cabeza. No le dije nada, supongo que el enfado ya venía de antes. Javi miró para mi, mi reacción fué nefasta, no le correspondí con ninguna mirada, puse una cara de poker. Caminamos en silencio, hasta que nos cruzamos con Carlota. Ella me miró, se paró delante de Javi y le agarró las mejillas. Javi la miró y encojió las cejas. Carlota estaba dispuesta a besarle. Y casi lo hizo. Pero Javi la apartó con un suave empujón.
- ¿Qué haces?
- Mostrarte lo que yo podría hacer, y ella no.
- ¿Tú que sabes lo que puede hacer ella o no?
- Lo se, mírala. Con esa cara de mosquita muerta. ¿Quien se cree? Serás mio, quieras, o no. Algún día caerás en mis encantos.
- Jamás.
Javi me agarró por la muñeca y comenzó a caminar rapidamente, llegamos al instituto y me miró.
- Te voy hacer un favor.
- ¿Qué?
- Me voy a ir.
- Pero ... a clase, ¿no?
- Si, claro ... - dijo mientras agachaba la cabeza -
Comenzó a caminar en sentido opuesto, no iba entrar en el instituto. Yo, al verle me asusté, no quería que se fuera. Empecé a caminar hacia él, pero empezó a correr, yo tiré mi mochila y corrí. De repente solo vi unas luces cegadoras y grité. Alguien me apartó de un empujón y me alejó de una muerte segura. Era Javi.
- ¿Lo ves? Yo solo te complico las cosas. Casi mueres por mi culpa.
- No, no es tu culpa.
- Si la es, lo mejor será que me olvide de ti, y que tu hagas lo mismo conmigo.
Se levantó y empezó a caminar, yo le miré, esperando a que se girara, pero no lo hizo. Poco a poco desapareció, y yo me sentí sola. ¿Qué iba pasar ahora?
No quería alejarme de Javi, era el único chico que se portaba así conmigo. Me levanté y entré en el instituto. Entré en clase y Carlota me desafió con la mirada. Mike me miró como si estubiera preocupado, me senté en mi sitio, mi compañero era poco hablador, asique no había problemas. Entró el profesor de Filosofía, estaba explicando alguna cosa que quizás me interesase, pero mi preocupación sobre como estaría Javi en aquel momento era mi centro de atención. La mañana me pasó rápido, no le vi en ninguno de los dos recreos. Me fuí a casa, salí de mi casa para ir a la suya pero tampoco estaba, cada vez estaba peor. Había pasado de no saber donde estaba, a perderle por completo. ¿Y si no volvía nunca? ¿Y si me odiaba? ¿Y si no quería volver a saber nada de mi? Mientras tanto me encerré en mi habitación. Me quedé dormida mirando a la ventana. Me desperté y ya era por la mañana, las ocho y cuarto.
- Mierda ! - exclamé -
Iba a llegar tarde al instituto, me vestí con unos pantalones negros, camiseta blanca y comvers del mismo color, cojí una chaqueta negra de cuero de mi madre y mis cosas de clase. Salí corriendo por la puerta y llegué al instituto justo cuando estaba sonando el timbre. Entré en clase y Mike clavó su mirada en mi, hizo un gesto con la cabeza como de saludarme, yo correspondí al saludo con mi mano libre, y me senté. Las dos primeras clases fueron realmente lentas, pero en el ''recreo'' busqué a Javi, no estaba. Ahora si empezaba mi preocupación. Me vió Mike, estaba sentada en unas escaleras y se sentó a mi lado.
- Laila, te noto preocupada, ¿estás bien?
- Si, lo que pasa es que no se nada de tu primo desde ayer.
- Que le jodan, ojalá no vuelva.
- ¿Como puedes decir eso? Es tu primo ! Podría estar en apuros o muerto.
- Él solo moriría si por ti fuera, ¿no te lo ha dicho? Le traes loco. Lo estará haciendo por llamar tu atención.
- Nunca pensé que fueras así.
Cojí mis cosas y me fuí, dejandole solo y sin compañía, aunque viendole así, seguramente en poco tiempo estaría sentado rechazando a Carlota.
Al final de la mañana, salí del instituto y regresé a casa. Mi madre no estaba y subí a mi habitación a hacer las tareas de clase. Llevaba una hora aproximadamente estudiando cuando sonó el timbre. Bajé a abajo y abrí.
- Javi ! Menos mal que estás bien ! Creí que no volvería a verte !
- No podía irme sin despedirme de ti, no sin verte por última vez.
- ¿Por qué te quieres ir? Si te vas yo volveré a estar mal, solo me siento bien si estoy contigo.
- Me alegra saber eso, pero si estoy contigo te voy a complicar las cosas.
- No, no me complicas nada ...
- Mira, Carlota ya te tiene debajo de un diente, y todas sus ''amigas'' también, creo que lo mejor será que me valla, o al menos, que no sigamos siendo amigos, si así lo prefieres.
- Entonces esto es un ... ¿adiós?
- Si. Lo siento, pero si. - dijo mientras se levantaba - Serás mas feliz sin mi.
Se alejó hasta la puerta, yo salí corriendo detrás de él. Le agarré por un brazo, le dí la vuelta y le abrazé. Me calló una lágrima del ojo mientras le susurraba al oído: No te vallas, te quiero aquí, siempre.
Se separó y me miró.
- Solo me quedaré si tú me lo pides.
- Te lo pido, Javi, no te marches.
Miró al suelo y no habló, levantó la cabeza hasta ver mis ojos llorosos.
Me abalancé sobre él y le besé como nunca había besado a nadie. Él correspondió a mi beso y me miró a los ojos, volvía a sonreir. No me lo podía creer, estaba enamorada de Javi. Solo tenía ganas de decirle que le quería, que era la persona más importante en mi vida. Que se quedara conmigo.
- Javi, te quiero, te quiero mucho, y no puedes irte. Si te vas te llevarás contigo el último trozo de mi corazón, y lo necesito para sobrevivir, te necesito a ti.
Me miró los labios y me volvió a besar. Cerró la puerta con la mano y me cojió en brazos como si yo fuera una princesa, y a la vez, me seguía besando. Ese momento, cerraba definitivamente las puertas de mi dolor, los trozos de corazón que tenía rotos, volvían todos a su sitio, y él; él era la única razón por la que yo quería seguir viva. Él era parte de mi, y esque el amor, es un corazón en dos almas, un alma en dos cuerpos. Y él, no era el amor de mi vida, sino el de mi existencia.
viernes, 20 de agosto de 2010
Capitulo 8.
En el camino, las palabras sobraban. Él casi no habló, se limitaba a mirar para el suelo, era ... extraño. Yo a veces, giraba la vista, para ver que hacía, y en un momento, nuestras miradas se cruzaron. Él sonrió, y yo, al ver la sonrisa mas bonita del mundo, también.
- ¿Por qué te ries? ¿Te paredco gracioso?
- Tú te has reido primero, la graciosa debería de ser yo.
- Tú eres genial.
- Ahorrate los cumplidos, sé que no soy así.
- Lo eres, creeme que si.
Me quedé mirando al suelo, mis piés eran una buena forma de concentración, no comprendía lo que quería decir con eso. De camino a casa, nos cruzamos con un par de chicas, entre ellas Carlota. Me miró con mirada amenazante, como si me fuera a comer. De repente, vino caminando hacia mi y me pegó una bofetada.
- Carlota ! ¿A qué ha venido eso? - le preguntó Javi enfurecido - ¿Laila estás bien?
- Mira niñata, yo no se que es lo que has venido hacer a este pueblo, pero aquí mando yo! Y no te voy a permitir que en tu primer día de clase te ligues a mis dos chicos. Y mucho menos si son los mas guapos del instituto. ¿Te queda claro? Y por si ...
- Yo no soy tu chico ! - Interrumpió Javi - No lo soy, y no tengo interés en serlo. Prefiero vender mi alma al diablo a tener una novia como tú !
- ¿Como yo? Yo soy la reina por donde paso, y ten muy claro que soy la chica mas deseada de todo el instituto. Y una idiota como esta no me va desbancar de mi puesto. ¿Quién se cree?
- Serás la mas deseada para cualquiera, pero para mi no ! Que te quede muy claro que no soy tu juguete. Y no quiero volver a saber nada de ti !
- Eres idiota ! No eres mi juguete, tú y tu primo sois como mis dos pequeños cachorros.
- ¿Tú te escuchas? No eres mi puta niñera ! Ponte a hacer el pino, me parece que no te llega la sangre al cerebro.
Me agarró de la mano y me sacó corriendo de aquel enrredo, me miró. Yo sollocé, suspiré y una lágrima calló de mi ojo. No lo pude evitar. Sentía que el mundo me caía encima. Tenía a la mas popular del instituto en mi contra, y a todas su secuaces. Estaba lista. No había empezado ni con el pié derecho, ni con el izquierdo. Empezé mal. Seguimos caminando a un paso bastante acelerado, hasta que finalmente, llegamos a mi casa. La luz del salón estaba encendida, por lo tanto, mi madre ya estaba en casa. Cojí la llave del pantalón y abrí la puerta. Mi madre estaba sentada en el sofá mirando su programa favorito mientras comía un bol de helado de chocolate.
- Hola mamá. Perdón por la hora.
- No pasa nada cariño. Supuse que estarías con amigos y no te llamé. No quería molestar.
- Eh, bueno, si, algo así. Te presento a Javi, es un compañero. Javi, mamá, mamá, javi.
- Bueno, no me llames mamá. Llámame Sara.
- Encantado. Ahora ya se de donde ha sacado Laila su belleza. Está usted en muy buena forma. Dios mio, parecen hermanas.
- Si, bueno, tube a Laila un poco joven. Gracias por el cumplido.
- No hay de que ...
Sonrió levemente mientras observaba un marco en el que había una foto en la que salíamos mi hermana y yo.
- Mamá, me preguntaba si te importaría que hoy no durmiera en casa. Bueno, Javi me ha invitado a dormir en su casa.
- ¿En su casa?
- Si.
- ¿Con él?
- Pues ... si.
- ¿En la misma cama?
- No, bueno, yo dormiré en el sofá.
- No de eso nada ! - interrumpió Javi de repente - Yo dormiré en el sofá.
- Bien, puedes ir. Pero mañana tienes que ir a clase. No faltes.
- No, iré. Muchas gracias mamá.
- De nada cariño.
- Voy a subir a por mis cosas, ¿vienes? - dije mirando a Javi -
Afirmó con la cabeza.
Subimos a mi habitación, entré y encendí el ordenador. Mi madre sabía que me encantaba Lady GaGa, por lo tanto, me había comprado algunos CD's de ella. The Fame, The Fame Monster Deluxe Edit, The Remix y The Remix Polish Edit. Abrí la carpeta ''GaGa'' y puse ''Alejandro''. Javi me miró, sonrió y me guiñó el ojo.
Mentalmente fuí recordando lo que necesitaba. Cojí uno de mis bolsos grandes, metí lencería, mi colonia ''Don Algodón'', unos calcetines, mi pijama; que consistía en un pantalón de chandal viejo y una camiseta de mi padre vieja. Metí ropa para el día siguiente, unos vaqueros ajustados claritos, una camiseta con una carita sonriente amarilla y unas victorias amarillas. Cepillo de dientes, pasta de dientes, ''Listerine'' y mi cartera. Cojí la mochila de clase con los libros necesarios y le miré.
- Todo listo, cuando quieras.
- Bien.
Apagué el ordenador, bajé al salón y me despedí de mi madre. Le dí un beso y le agradecí lo de los CD's. Al fin y al cabo, ella tenía que sacar la casa adelante, y era mi madre. Yo la quiero.
Por el camino a casa de Javi, nos volvimos a cruzar con Carlota. Ni me miró, pero cuando nos dimos la espalda, escuché las risas, y la voz de Carlota era la principal. Javi me miró, sonrió y me susurró al oído: ''Tú eres mejor que ella''. Yo tambien sonreí, miré al suelo y me encontré con mi mano agarrada a la de él. Le miré, me miró, miré nuestras mano y me empecé a reir.
- ¿Qué te hace tanta gracia?
- Parecemos una pareja ! Mi madre empezará a pensar mal ...
- A mi no me importa, si con quien piensan mal es cuando estoy contigo.
- Joder, que bonito, gracias.
- No tienes que dármelas.
Seguimos caminando hasta llegar a su casa, entramos y alguien llamó a Javi.
- Eh ! Javi !
Era Mike, me alegraba de verle. Igual se quedaba un rato con nosotros, con las tonterías de Javi, y las estupideces de Mike, tenía muy claro que no me iba aburrir.
- Primo ! ¿Y tú aquí?
- Me manda mi madre, que quiere saber cuando vuelven tus padres. ¿Laila?
- Vuelven el martes.
- Hola Mike - sonreí y le miré - Ya me dijo Javi que erais primos.
- Si, ¿duermes en casa de mi primo?
- Pues ... si. Pero no pienses mal, no somos nada.
- Lo se, mi primo es un paquete, no ligaría contigo ni por asomo.
- ¿Y tú si? - preguntó Javi seriamente -
- Pues no lo se, puede. - contestó Mike con una sonrisa fingida -
- ¿Pasamos a dentro? - pregunté -
- Si, te va cojer el frío. Hasta mañana Mike.
Entró y cerró la puerta con un golpe. Se puso muy serio de repente, parecía que había visto un fantasma.
- Javi, ¿estás bien?
- Mi primo es idiota, juega con mis sentimientos.
- ¿Por qué lo dices?
- No, por nada. Cosas mias ...
- Oh, vale.
Ambos correspondimos a las miradas. Yo bajé la cabeza. Él puso música ''romantica''.
- ¿Bailas?
- No se bailar. - sonreí picarosamente -
- Puedo enseñarte.
Comenzamos a bailar hasta que le pisé, solto un pequeño llanto pero no llegó a llorar. Despues de que le pisara cinco o seis veces decidió parar.
- ¿Tienes hambre?
- Pues no, la verdad esque ahora mismo no.
- Yo tampoco, ¿subimos a la habitación?
- Si.
Dejé mis cosas en una esquina para que no molestaran, me fuí al baño a poner el pijama y me até el pelo con coleta. Salí del baño, fuí a la habitación y allí estaba él. Me miró y sonrió de nuevo. Parecía que con una sonrisa me lo decía todo, cuando estaba con el, parecía que todo cambiaba. Me senté en la cama a su lado. Me miró fijamente a los ojos. Parecía que estaba imnotizado.
- Es increíble. - dijo -
- ¿Que?
- Hasta en pijama te ves guapa.
- Gracias.
Con todas las bromas, echamos hablando un buen rato, después miré el reloj, era la una y media, yo empezaba a estar cansada. Me tumbé en cama y Javi a mi lado. Parecía que era un sueño pero no, todo estaba bien. Me apartó el pelo de la cara y me dió una caricia. Todo estaba perfecto.
- Creo que deberíamos dormir, sino mañana no vamos a rendir en clase.
- Tienes razón, voy para la cama de mis padres, duerme bien.
- Igualmente, hasta mañana.
- Chao.
Cerró la puerta, me quedé un rato pensando en lo bien que lo pasaba con Javi. Finalmente me quedé dormida. Pero de repente, estaba en la calle, en la acera. Una carretera llena de coches pasaba por delante mía. Al otro lado de la acera había otra niña, y mas atrás un agujero enorme. La niña se me hacía conocida. ERA MI HERMANA ! No podía ser, mi hermana había muerto. ¿Que estaba pasando?
Empezó a caminar hacia el hollo, yo quería cruzar pero pasaban muchos coches, no podía hacer nada. Si cruzaba moriría, y sino, vería como caía mi hermana sin que yo pudiera hacer nada. Empecé a gritar, pero no reaccionaba, seguía caminando.
- SAMANTA PÁRATE ! NO SIGAS ! PARA !
Finalmente, se paró en el borde del hollo, se giró, me miró y se lanzó.
- NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Cerré los ojos y los volví a abrir, Javi estaba delante de mi. Yo estaba llorando.
Me abracé a él. No podía parar de llorar.
- Llevas un rato gritando.
- Ha sido horrible.
- Solo era una pesadilla, tranquila.
Paré de llorar, y le miré, se notaba que estaba preocupado.
- Duerme conmigo, por favor. - le pedí eso porque tenía miedo de volver a soñar lo mismo .
Asintió con la cabeza. Me volví a quedar dormida. Pero esta vez no soñé nada.
Me despertó el canto de un pajarillo que se posó en la ventana. Javi estaba sentado mirando para mi. Yo le miré y cerré los ojos.
- Buenos días.
- Buenos días, ¿que hora es?
- Las siete. Eres realmente puntual.
- Es la costumbre, ¿por qué me miras mientras duermo?
- Es increible, tenías una carita de angel. Como la de siempre pero mas bonita.
Sonreí. Me senté casi a su lado, le miré a los ojos y él correspondió a mi mirada.
- ¿Quieres que te prepare el desayuno?
- Javi, no es necesario, no eres mi chef.
- Pero te va gustar, te aseguro que si.
- Bueno está bien, si te empeñas.
Le miré y sonreí. Se acercó a mi, me miró a los ojos, me miró los labios, y me besó.
- ¿Por qué te ries? ¿Te paredco gracioso?
- Tú te has reido primero, la graciosa debería de ser yo.
- Tú eres genial.
- Ahorrate los cumplidos, sé que no soy así.
- Lo eres, creeme que si.
Me quedé mirando al suelo, mis piés eran una buena forma de concentración, no comprendía lo que quería decir con eso. De camino a casa, nos cruzamos con un par de chicas, entre ellas Carlota. Me miró con mirada amenazante, como si me fuera a comer. De repente, vino caminando hacia mi y me pegó una bofetada.
- Carlota ! ¿A qué ha venido eso? - le preguntó Javi enfurecido - ¿Laila estás bien?
- Mira niñata, yo no se que es lo que has venido hacer a este pueblo, pero aquí mando yo! Y no te voy a permitir que en tu primer día de clase te ligues a mis dos chicos. Y mucho menos si son los mas guapos del instituto. ¿Te queda claro? Y por si ...
- Yo no soy tu chico ! - Interrumpió Javi - No lo soy, y no tengo interés en serlo. Prefiero vender mi alma al diablo a tener una novia como tú !
- ¿Como yo? Yo soy la reina por donde paso, y ten muy claro que soy la chica mas deseada de todo el instituto. Y una idiota como esta no me va desbancar de mi puesto. ¿Quién se cree?
- Serás la mas deseada para cualquiera, pero para mi no ! Que te quede muy claro que no soy tu juguete. Y no quiero volver a saber nada de ti !
- Eres idiota ! No eres mi juguete, tú y tu primo sois como mis dos pequeños cachorros.
- ¿Tú te escuchas? No eres mi puta niñera ! Ponte a hacer el pino, me parece que no te llega la sangre al cerebro.
Me agarró de la mano y me sacó corriendo de aquel enrredo, me miró. Yo sollocé, suspiré y una lágrima calló de mi ojo. No lo pude evitar. Sentía que el mundo me caía encima. Tenía a la mas popular del instituto en mi contra, y a todas su secuaces. Estaba lista. No había empezado ni con el pié derecho, ni con el izquierdo. Empezé mal. Seguimos caminando a un paso bastante acelerado, hasta que finalmente, llegamos a mi casa. La luz del salón estaba encendida, por lo tanto, mi madre ya estaba en casa. Cojí la llave del pantalón y abrí la puerta. Mi madre estaba sentada en el sofá mirando su programa favorito mientras comía un bol de helado de chocolate.
- Hola mamá. Perdón por la hora.
- No pasa nada cariño. Supuse que estarías con amigos y no te llamé. No quería molestar.
- Eh, bueno, si, algo así. Te presento a Javi, es un compañero. Javi, mamá, mamá, javi.
- Bueno, no me llames mamá. Llámame Sara.
- Encantado. Ahora ya se de donde ha sacado Laila su belleza. Está usted en muy buena forma. Dios mio, parecen hermanas.
- Si, bueno, tube a Laila un poco joven. Gracias por el cumplido.
- No hay de que ...
Sonrió levemente mientras observaba un marco en el que había una foto en la que salíamos mi hermana y yo.
- Mamá, me preguntaba si te importaría que hoy no durmiera en casa. Bueno, Javi me ha invitado a dormir en su casa.
- ¿En su casa?
- Si.
- ¿Con él?
- Pues ... si.
- ¿En la misma cama?
- No, bueno, yo dormiré en el sofá.
- No de eso nada ! - interrumpió Javi de repente - Yo dormiré en el sofá.
- Bien, puedes ir. Pero mañana tienes que ir a clase. No faltes.
- No, iré. Muchas gracias mamá.
- De nada cariño.
- Voy a subir a por mis cosas, ¿vienes? - dije mirando a Javi -
Afirmó con la cabeza.
Subimos a mi habitación, entré y encendí el ordenador. Mi madre sabía que me encantaba Lady GaGa, por lo tanto, me había comprado algunos CD's de ella. The Fame, The Fame Monster Deluxe Edit, The Remix y The Remix Polish Edit. Abrí la carpeta ''GaGa'' y puse ''Alejandro''. Javi me miró, sonrió y me guiñó el ojo.
Mentalmente fuí recordando lo que necesitaba. Cojí uno de mis bolsos grandes, metí lencería, mi colonia ''Don Algodón'', unos calcetines, mi pijama; que consistía en un pantalón de chandal viejo y una camiseta de mi padre vieja. Metí ropa para el día siguiente, unos vaqueros ajustados claritos, una camiseta con una carita sonriente amarilla y unas victorias amarillas. Cepillo de dientes, pasta de dientes, ''Listerine'' y mi cartera. Cojí la mochila de clase con los libros necesarios y le miré.
- Todo listo, cuando quieras.
- Bien.
Apagué el ordenador, bajé al salón y me despedí de mi madre. Le dí un beso y le agradecí lo de los CD's. Al fin y al cabo, ella tenía que sacar la casa adelante, y era mi madre. Yo la quiero.
Por el camino a casa de Javi, nos volvimos a cruzar con Carlota. Ni me miró, pero cuando nos dimos la espalda, escuché las risas, y la voz de Carlota era la principal. Javi me miró, sonrió y me susurró al oído: ''Tú eres mejor que ella''. Yo tambien sonreí, miré al suelo y me encontré con mi mano agarrada a la de él. Le miré, me miró, miré nuestras mano y me empecé a reir.
- ¿Qué te hace tanta gracia?
- Parecemos una pareja ! Mi madre empezará a pensar mal ...
- A mi no me importa, si con quien piensan mal es cuando estoy contigo.
- Joder, que bonito, gracias.
- No tienes que dármelas.
Seguimos caminando hasta llegar a su casa, entramos y alguien llamó a Javi.
- Eh ! Javi !
Era Mike, me alegraba de verle. Igual se quedaba un rato con nosotros, con las tonterías de Javi, y las estupideces de Mike, tenía muy claro que no me iba aburrir.
- Primo ! ¿Y tú aquí?
- Me manda mi madre, que quiere saber cuando vuelven tus padres. ¿Laila?
- Vuelven el martes.
- Hola Mike - sonreí y le miré - Ya me dijo Javi que erais primos.
- Si, ¿duermes en casa de mi primo?
- Pues ... si. Pero no pienses mal, no somos nada.
- Lo se, mi primo es un paquete, no ligaría contigo ni por asomo.
- ¿Y tú si? - preguntó Javi seriamente -
- Pues no lo se, puede. - contestó Mike con una sonrisa fingida -
- ¿Pasamos a dentro? - pregunté -
- Si, te va cojer el frío. Hasta mañana Mike.
Entró y cerró la puerta con un golpe. Se puso muy serio de repente, parecía que había visto un fantasma.
- Javi, ¿estás bien?
- Mi primo es idiota, juega con mis sentimientos.
- ¿Por qué lo dices?
- No, por nada. Cosas mias ...
- Oh, vale.
Ambos correspondimos a las miradas. Yo bajé la cabeza. Él puso música ''romantica''.
- ¿Bailas?
- No se bailar. - sonreí picarosamente -
- Puedo enseñarte.
Comenzamos a bailar hasta que le pisé, solto un pequeño llanto pero no llegó a llorar. Despues de que le pisara cinco o seis veces decidió parar.
- ¿Tienes hambre?
- Pues no, la verdad esque ahora mismo no.
- Yo tampoco, ¿subimos a la habitación?
- Si.
Dejé mis cosas en una esquina para que no molestaran, me fuí al baño a poner el pijama y me até el pelo con coleta. Salí del baño, fuí a la habitación y allí estaba él. Me miró y sonrió de nuevo. Parecía que con una sonrisa me lo decía todo, cuando estaba con el, parecía que todo cambiaba. Me senté en la cama a su lado. Me miró fijamente a los ojos. Parecía que estaba imnotizado.
- Es increíble. - dijo -
- ¿Que?
- Hasta en pijama te ves guapa.
- Gracias.
Con todas las bromas, echamos hablando un buen rato, después miré el reloj, era la una y media, yo empezaba a estar cansada. Me tumbé en cama y Javi a mi lado. Parecía que era un sueño pero no, todo estaba bien. Me apartó el pelo de la cara y me dió una caricia. Todo estaba perfecto.
- Creo que deberíamos dormir, sino mañana no vamos a rendir en clase.
- Tienes razón, voy para la cama de mis padres, duerme bien.
- Igualmente, hasta mañana.
- Chao.
Cerró la puerta, me quedé un rato pensando en lo bien que lo pasaba con Javi. Finalmente me quedé dormida. Pero de repente, estaba en la calle, en la acera. Una carretera llena de coches pasaba por delante mía. Al otro lado de la acera había otra niña, y mas atrás un agujero enorme. La niña se me hacía conocida. ERA MI HERMANA ! No podía ser, mi hermana había muerto. ¿Que estaba pasando?
Empezó a caminar hacia el hollo, yo quería cruzar pero pasaban muchos coches, no podía hacer nada. Si cruzaba moriría, y sino, vería como caía mi hermana sin que yo pudiera hacer nada. Empecé a gritar, pero no reaccionaba, seguía caminando.
- SAMANTA PÁRATE ! NO SIGAS ! PARA !
Finalmente, se paró en el borde del hollo, se giró, me miró y se lanzó.
- NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Cerré los ojos y los volví a abrir, Javi estaba delante de mi. Yo estaba llorando.
Me abracé a él. No podía parar de llorar.
- Llevas un rato gritando.
- Ha sido horrible.
- Solo era una pesadilla, tranquila.
Paré de llorar, y le miré, se notaba que estaba preocupado.
- Duerme conmigo, por favor. - le pedí eso porque tenía miedo de volver a soñar lo mismo .
Asintió con la cabeza. Me volví a quedar dormida. Pero esta vez no soñé nada.
Me despertó el canto de un pajarillo que se posó en la ventana. Javi estaba sentado mirando para mi. Yo le miré y cerré los ojos.
- Buenos días.
- Buenos días, ¿que hora es?
- Las siete. Eres realmente puntual.
- Es la costumbre, ¿por qué me miras mientras duermo?
- Es increible, tenías una carita de angel. Como la de siempre pero mas bonita.
Sonreí. Me senté casi a su lado, le miré a los ojos y él correspondió a mi mirada.
- ¿Quieres que te prepare el desayuno?
- Javi, no es necesario, no eres mi chef.
- Pero te va gustar, te aseguro que si.
- Bueno está bien, si te empeñas.
Le miré y sonreí. Se acercó a mi, me miró a los ojos, me miró los labios, y me besó.
Capítulo 7.
Estubimos hablando de su vida sin preocuparnos del tiempo, me sentía demasiado bien, y estaba tan a gusto escuchando su voz, que no me interesaba saber si mi corazón latía o no. De repente nos quedamos en silencio, levanté la vista y se veía la luna.
- Dios mio, ya es denoche.
- Si, son las once. Llevamos casi 8 horas aquí metidos, y tu ropa está secando en la terraza.
- Me han parecido dos minutos, ha sido increíble.
- Si, pero hemos estado toda la tarde hablando de mi. ¿Por qué no hablas tú de tu vida?
- Yo no tengo vida, al menos desde que murió mi hermana. Perdí mi sociabilidad con ella.
- Joder, lo siento. No quería ...
- Lo se, no pasa nada. Tú no tienes la culpa.
- Aún así. ¿Quieres que te acerque a casa? Tus padres estarán preocupados.
- Vivo con mi madre, y no creo que se preocupe mucho, sino, me hubiera llamado. ¿A que instituto vas?
- Está a dos manzanas de aquí. Voy un curso mas que tú. Vas en clase con mi primo.
- ¿Quien es tu primo?
- Mike. ¿Te suene?
- Si, es genial. Os pareceis en la forma de ser, tú tambien eres muy divertido.
- Si, pero yo soy mas guapo.
- No te digo que no.
- ¿Piensas quedarte aquí mucho tiempo?
- Oh, no. Perdón, cojo mis cosas y me voy.
- No, digo en la ciudad.
- Ah, pues si. Mi madre compró la casa, seguramente que viva aqui mucho tiempo.
- Eso está bien, seremos buenos amigos.
- Si, es genial.
Nos quedamos en silencio mirando el uno para el otro, era como no estar en el planeta, era como estar ... en una habitación, o debajo de el mar. Con él todo era diferente, me sentía viva. Me gustaría poder decirle lo increíble que es, pero casi no le conodco, por lo tanto sería un poco precipitado.
- ¿Quieres pasar aquí la noche? Bueno, mis padres no vuelven hasta dentro de unas semanas.
- Puees ... nose. No quiero molestar.
- No molestas, no tengo gato.
- ¿Que quieres decir con eso?
- No tengo compañía.
- Oh, bueno pues ... nose. Tendría que llamar a mi madre e ir a por las cosas a casa. ¿Seguro que quieres que me quede?
- Completamente, te acompañaré a por las cosas.
- Muchas gracias.
- No tienes que dármelas.
Salimos de su casa, yo ya me había puesto mi ropa, y llamé a mi madre. Esa noche iba ser muy larga, iba ser la mejor.
- Dios mio, ya es denoche.
- Si, son las once. Llevamos casi 8 horas aquí metidos, y tu ropa está secando en la terraza.
- Me han parecido dos minutos, ha sido increíble.
- Si, pero hemos estado toda la tarde hablando de mi. ¿Por qué no hablas tú de tu vida?
- Yo no tengo vida, al menos desde que murió mi hermana. Perdí mi sociabilidad con ella.
- Joder, lo siento. No quería ...
- Lo se, no pasa nada. Tú no tienes la culpa.
- Aún así. ¿Quieres que te acerque a casa? Tus padres estarán preocupados.
- Vivo con mi madre, y no creo que se preocupe mucho, sino, me hubiera llamado. ¿A que instituto vas?
- Está a dos manzanas de aquí. Voy un curso mas que tú. Vas en clase con mi primo.
- ¿Quien es tu primo?
- Mike. ¿Te suene?
- Si, es genial. Os pareceis en la forma de ser, tú tambien eres muy divertido.
- Si, pero yo soy mas guapo.
- No te digo que no.
- ¿Piensas quedarte aquí mucho tiempo?
- Oh, no. Perdón, cojo mis cosas y me voy.
- No, digo en la ciudad.
- Ah, pues si. Mi madre compró la casa, seguramente que viva aqui mucho tiempo.
- Eso está bien, seremos buenos amigos.
- Si, es genial.
Nos quedamos en silencio mirando el uno para el otro, era como no estar en el planeta, era como estar ... en una habitación, o debajo de el mar. Con él todo era diferente, me sentía viva. Me gustaría poder decirle lo increíble que es, pero casi no le conodco, por lo tanto sería un poco precipitado.
- ¿Quieres pasar aquí la noche? Bueno, mis padres no vuelven hasta dentro de unas semanas.
- Puees ... nose. No quiero molestar.
- No molestas, no tengo gato.
- ¿Que quieres decir con eso?
- No tengo compañía.
- Oh, bueno pues ... nose. Tendría que llamar a mi madre e ir a por las cosas a casa. ¿Seguro que quieres que me quede?
- Completamente, te acompañaré a por las cosas.
- Muchas gracias.
- No tienes que dármelas.
Salimos de su casa, yo ya me había puesto mi ropa, y llamé a mi madre. Esa noche iba ser muy larga, iba ser la mejor.
Capítulo 6.
Después de estar una hora y media dormida, tenía hambre. Desperte con el pelo sudado y enredado. Abrí el grifo de la ducha y me pegué una ducha rápida. Con la toalla al rededor del cuerpo y con una en la cabeza, me asomé a la ventana de mi habitación para ver el día. Hacía sol, y al levantarme sudada, por lógica, hacía calor. Abrí mi armario y me quedé un rato pensando que ponerme, me decanté por unos pantalones vaqueros cortos, de un tono clarito. Abrí el cajón de las camisetas y me decanté por una verde color campo, y unos comverse del mismo color. Bajé a la cocina, aun quedaba en el horno un trozo de lasaña de la noche anterior. La calenté en el microondas y me la comí. A lo rápido, le escribí una nota a mi madre y la dejé en la mesa de la cocina.
''Mamá, he ido a dar un paseo, vuelvo pronto.''
Salí de casa con mi movil en el bolsillo y un billete de cinco euros por si las moscas.
Caminé por la manzana un rato, hasta que llegué a un parque, caminé tranquilamente. El cielo comenzó a encapotarse, y unas nubes negras amenazaban con dominar el día. Llegué de nuevo a la carretera, había tres direcciones. Derecha, izquierda o hacia delante. Había un paso de cebra y en el otro lado de la calle logré ver un cartel.
''Peluquería Samanta''
Todo me recordaba a ella, me vino a la cabeza la imagen del accidente. Me giré y, mirando al suelo, empecé a correr. En mi trayecto, me tropecé con un muchacho, y me dejé caer al suelo mientras lloraba.
- Eh, tranquila. ¿Estás bien?
- Lo siento, lo siento mucho. - intentaba hablar mientras lloraba-
- No llores, ¿te has echo daño?
- No, estoy bien. Puede irse.
- No pienso dejarte aquí sola, es de locos.
No contesté, me quedé tirada en el suelo y de repente empezó a llover. Poco a poco la lluvia era mas y mas intensa y caía con mas fuerza. El muchacho me cojió en brazos, no sabía a donde me llevaba pero me daba igual. Solo quería olvidar.
Me desperté acostada en un sofá, y un chico de pelo castaño, con unos ojos preciosos de un color azul cielo estaba obserbándome.
No sabía donde estaba, y me notaba húmeda.
- Menos mal que no están mis padres, llegarían a creer que eres mi novia.
- ¿Donde estoy?
- Bienvenida a mi casa.
- ¿Que hago aquí?
- Te traje desde el parque, estabas llorando. ¿Recuerdas algo?
- Si, ya me acuerdo ...
- Estás empapada, te traeré algo caliente.
- No, no es necesario, muchas gracias,
- ¿Eres una fanática de los constipados?
- No, la verdad es que no.
- Pues entonces, permíteme ayudarte a no resfriarte. Sería todo un honor.
- Gracias. - me sentía bien con él, me sacaba una sonrisa-
Salió de la sala, tardó un poco y me trajo un vaso de leche caliente, supuse que estaba caliente porque echaba humo. Y lanzó una toalla con una especie de camiseta.
- La camiseta es mia, pero por lo menos no estarás mojada.
- Gracias.
- No hay de que.
Se giró mientras me ponía la camiseta y me quitaba el pantalón.
- Es enorme, me sirve de vestido.
- Si, aun encima el marcianito que tiene dibujado va a juego con tus combers.
- ¿Por qué te empeñas en hacerme reir?
- Me gusta sacar sonrisas de donde antes había lágrimas.
- Es genial.
- Me podrías decir tu nombre. Así te puedo hablar mas, coloquialmente.
- Me llamo Laila, ¿y tú?
- Javier, pero mejor llámame Javi. ¿Eres nueva en el barrio?
- Pues si, soy nueva, llegué hace unos días.
- Ya decía yo que no te conocía.
- ¿Por qué?
- No me hubiera olvidado de ti.
Sonreí levemente. Me gustaba, era diferente a los demás chicos que yo llevaba conocido en mis 16 años de vida. Era simpático, agradable, y muy mono. Era como ... un chico ''perfecto''.
''Mamá, he ido a dar un paseo, vuelvo pronto.''
Salí de casa con mi movil en el bolsillo y un billete de cinco euros por si las moscas.
Caminé por la manzana un rato, hasta que llegué a un parque, caminé tranquilamente. El cielo comenzó a encapotarse, y unas nubes negras amenazaban con dominar el día. Llegué de nuevo a la carretera, había tres direcciones. Derecha, izquierda o hacia delante. Había un paso de cebra y en el otro lado de la calle logré ver un cartel.
''Peluquería Samanta''
Todo me recordaba a ella, me vino a la cabeza la imagen del accidente. Me giré y, mirando al suelo, empecé a correr. En mi trayecto, me tropecé con un muchacho, y me dejé caer al suelo mientras lloraba.
- Eh, tranquila. ¿Estás bien?
- Lo siento, lo siento mucho. - intentaba hablar mientras lloraba-
- No llores, ¿te has echo daño?
- No, estoy bien. Puede irse.
- No pienso dejarte aquí sola, es de locos.
No contesté, me quedé tirada en el suelo y de repente empezó a llover. Poco a poco la lluvia era mas y mas intensa y caía con mas fuerza. El muchacho me cojió en brazos, no sabía a donde me llevaba pero me daba igual. Solo quería olvidar.
Me desperté acostada en un sofá, y un chico de pelo castaño, con unos ojos preciosos de un color azul cielo estaba obserbándome.
No sabía donde estaba, y me notaba húmeda.
- Menos mal que no están mis padres, llegarían a creer que eres mi novia.
- ¿Donde estoy?
- Bienvenida a mi casa.
- ¿Que hago aquí?
- Te traje desde el parque, estabas llorando. ¿Recuerdas algo?
- Si, ya me acuerdo ...
- Estás empapada, te traeré algo caliente.
- No, no es necesario, muchas gracias,
- ¿Eres una fanática de los constipados?
- No, la verdad es que no.
- Pues entonces, permíteme ayudarte a no resfriarte. Sería todo un honor.
- Gracias. - me sentía bien con él, me sacaba una sonrisa-
Salió de la sala, tardó un poco y me trajo un vaso de leche caliente, supuse que estaba caliente porque echaba humo. Y lanzó una toalla con una especie de camiseta.
- La camiseta es mia, pero por lo menos no estarás mojada.
- Gracias.
- No hay de que.
Se giró mientras me ponía la camiseta y me quitaba el pantalón.
- Es enorme, me sirve de vestido.
- Si, aun encima el marcianito que tiene dibujado va a juego con tus combers.
- ¿Por qué te empeñas en hacerme reir?
- Me gusta sacar sonrisas de donde antes había lágrimas.
- Es genial.
- Me podrías decir tu nombre. Así te puedo hablar mas, coloquialmente.
- Me llamo Laila, ¿y tú?
- Javier, pero mejor llámame Javi. ¿Eres nueva en el barrio?
- Pues si, soy nueva, llegué hace unos días.
- Ya decía yo que no te conocía.
- ¿Por qué?
- No me hubiera olvidado de ti.
Sonreí levemente. Me gustaba, era diferente a los demás chicos que yo llevaba conocido en mis 16 años de vida. Era simpático, agradable, y muy mono. Era como ... un chico ''perfecto''.
Capítulo 5.
Ese ''De nada'' lo sentí como si tubiera sabor. Quizá su aliento, pero no estaba segura. Quizá su colonia, su aroma. Todo.
Cojió la pelota, la lanzó a la hurna donde se guardaban los balones y, se quitó la camiseta. Todos tenemos divinidades, y tropezamos alguna vez. Miré.
Yo, al ser muy patosa, simplemente al mirar empecé a caminar y me caí.
- Estás bien ?
- Eh ? Si, si, todo ... bien.
- Me voy a cambiar.
Entré en el vestuario y me cambié, sabía que ahora tocaba el ''recreo'' suena estúpido, yo le llamaría, descanso o algo parecido. Recreo me recuerda a infancia, no? Mi hermana ♥ Lo que yo la añoro, a veces, siento como si escuchase su risa. Y todo es falso. Terminé de cambiarme y salí.
- BUH !
- AAH ! Dios, que susto. No vuelvas a hacer eso.
- ¿Por qué? Si no pasa nada mujer ...
- Ya, ya lo se, pero me has asustado.
- Misión cumplida ...
- Tu misión es ayudarme a mejorar en gimnasia, no que muera de un infarto. ¿Quieres matarme?
- No, no quiero matarte, pero si se trata de mi propia diversión me lo pensaría.
- Estúpido ...
- Vamos anda ...
Me dió un empujón mientras decia ''Vamos anda ..'' oh dios, que niño !
No se como lo soporto, bueno, mientras estoy con el todo es diferente es ... como que me escucha y me entretiene. No noto un fuerte dolor en el pecho.
Salimos al patio, hacía calor, y me quité la chaqueta. Mi madre me solía decir que no sacara el ''saio'' hasta el 20 de mayo. Porque mis abuelos, al vivir en Galicia, se lo decían a ella. ''Saio'' es como decir ''Falda''.
En el patio, una niña vino corriendo y se avalanzó sobre Mike.
- Mike, ¿por qué eres así? ¿Por qué no me dejas provar esos labios tan tuyos?
- Carlota, eres demasiado ... no, eso no. Peor, demasiado tonta para mi.
- Algún día caerás.
- Si, pero no será contigo.
- Idiota !
Le miré, me miró. Se empezó a reir como si fuera un chiste.
- ¿Que te hace tanta gracia?
- Parece que has visto un fantasma !
- ¿Quien es esa?
- Es Carlota, lleva pillada por mi desde primero, es estúpida.
- Si le gustas desde hace tanto tiempo .. igual te quiere de verdad.
- No, en cuanto yo le haga caso, se pillará por otro y a mi me dejará.
- Pero, ¿a ti te gusta?
- QUE VA ! Es tonta.
- Ah, bueno, tú tampoco eres el que inventó la luz.
- Ya, estoy estudiando, pero no me interesa ser electricista.
- Que gracioso ...
- ¿De verdad?
- Si, siempre tienes una tontería en la boca, eso me gusta.
- Soy divertido, soy yo.
- No te pases machoman.
- Si, supernena !
Caminamos, y sonó el timbre. El resto de la mañana me pasó volando. No lo se, pero cuando me di cuenta, eran las dos. Y el timbre ya había tocado, es decir. A casa de nuevo.
- SOY HULK !
Me giré y vi un niño con una chaqueta verde corriendo hacia mi. Era Mike.
- Mike, ¿que haces?
- Se te quedó en clase y pensé en cojerla y dártela. (Dijo mientras me entregaba la chaqueta)
- Ah pues ... gracias.
- De nada. ¿Te acompaño a casa?
- Como quieras, pero vivo aquí cerca.
- Pues te acompaño, porque yo tambien vivo por esta calle y cerquita.
- Gracias.
- De nada, otra vez.
Caminamos en silencio, no nos miramos. Llegamos a mi casa y me paré.
- Es aquí.
- Joder, pedazo casa te gastas, no?
- Es normal, creo.
- Yo vivo en un pixo mas a delante.
- Los pisos están bien.
- Lo mio, en vez de un piso, parece una choza.
- Las chozas, molan.
- Si, lo se.
- Bueno, pues, hasta mañana. Gracias por acompañarme.
- Hasta mañana y de nada por tercera vez.
Entré, mi madre no estaba. Me fuí a mi habitación y me tiré en cama.
Cojió la pelota, la lanzó a la hurna donde se guardaban los balones y, se quitó la camiseta. Todos tenemos divinidades, y tropezamos alguna vez. Miré.
Yo, al ser muy patosa, simplemente al mirar empecé a caminar y me caí.
- Estás bien ?
- Eh ? Si, si, todo ... bien.
- Me voy a cambiar.
Entré en el vestuario y me cambié, sabía que ahora tocaba el ''recreo'' suena estúpido, yo le llamaría, descanso o algo parecido. Recreo me recuerda a infancia, no? Mi hermana ♥ Lo que yo la añoro, a veces, siento como si escuchase su risa. Y todo es falso. Terminé de cambiarme y salí.
- BUH !
- AAH ! Dios, que susto. No vuelvas a hacer eso.
- ¿Por qué? Si no pasa nada mujer ...
- Ya, ya lo se, pero me has asustado.
- Misión cumplida ...
- Tu misión es ayudarme a mejorar en gimnasia, no que muera de un infarto. ¿Quieres matarme?
- No, no quiero matarte, pero si se trata de mi propia diversión me lo pensaría.
- Estúpido ...
- Vamos anda ...
Me dió un empujón mientras decia ''Vamos anda ..'' oh dios, que niño !
No se como lo soporto, bueno, mientras estoy con el todo es diferente es ... como que me escucha y me entretiene. No noto un fuerte dolor en el pecho.
Salimos al patio, hacía calor, y me quité la chaqueta. Mi madre me solía decir que no sacara el ''saio'' hasta el 20 de mayo. Porque mis abuelos, al vivir en Galicia, se lo decían a ella. ''Saio'' es como decir ''Falda''.
En el patio, una niña vino corriendo y se avalanzó sobre Mike.
- Mike, ¿por qué eres así? ¿Por qué no me dejas provar esos labios tan tuyos?
- Carlota, eres demasiado ... no, eso no. Peor, demasiado tonta para mi.
- Algún día caerás.
- Si, pero no será contigo.
- Idiota !
Le miré, me miró. Se empezó a reir como si fuera un chiste.
- ¿Que te hace tanta gracia?
- Parece que has visto un fantasma !
- ¿Quien es esa?
- Es Carlota, lleva pillada por mi desde primero, es estúpida.
- Si le gustas desde hace tanto tiempo .. igual te quiere de verdad.
- No, en cuanto yo le haga caso, se pillará por otro y a mi me dejará.
- Pero, ¿a ti te gusta?
- QUE VA ! Es tonta.
- Ah, bueno, tú tampoco eres el que inventó la luz.
- Ya, estoy estudiando, pero no me interesa ser electricista.
- Que gracioso ...
- ¿De verdad?
- Si, siempre tienes una tontería en la boca, eso me gusta.
- Soy divertido, soy yo.
- No te pases machoman.
- Si, supernena !
Caminamos, y sonó el timbre. El resto de la mañana me pasó volando. No lo se, pero cuando me di cuenta, eran las dos. Y el timbre ya había tocado, es decir. A casa de nuevo.
- SOY HULK !
Me giré y vi un niño con una chaqueta verde corriendo hacia mi. Era Mike.
- Mike, ¿que haces?
- Se te quedó en clase y pensé en cojerla y dártela. (Dijo mientras me entregaba la chaqueta)
- Ah pues ... gracias.
- De nada. ¿Te acompaño a casa?
- Como quieras, pero vivo aquí cerca.
- Pues te acompaño, porque yo tambien vivo por esta calle y cerquita.
- Gracias.
- De nada, otra vez.
Caminamos en silencio, no nos miramos. Llegamos a mi casa y me paré.
- Es aquí.
- Joder, pedazo casa te gastas, no?
- Es normal, creo.
- Yo vivo en un pixo mas a delante.
- Los pisos están bien.
- Lo mio, en vez de un piso, parece una choza.
- Las chozas, molan.
- Si, lo se.
- Bueno, pues, hasta mañana. Gracias por acompañarme.
- Hasta mañana y de nada por tercera vez.
Entré, mi madre no estaba. Me fuí a mi habitación y me tiré en cama.
Capítulo 4.
Todo iba bien, el instituto de momento no me había dado problemas, y, la verdad, eso era bueno, y la nota pues ... no me preocupaba, se la dejé en la mesa al profesor en cuanto sonó el timbre y me fuí. Pensaba que sería la típica niña nueva, o bueno, el juguete nuevo. No soportaba pensar que la gente pudiese inventar cosas como: OH NO ! TIENE PIOJOS ! La gente hace esas cosas, eso está mal ...
Tocaba gimnasia, odio gimnasia. Me gustaría hacer deporta pero ... no se me daba bien. Entré en el gimnasio.
- Eh ! Laila ! COJELA !
Eric me lanzó una pelota, yo le di con la mano para apartarla pero se desvió. Si, y justo fué a parar a la cabeza de un muchacho.
- QUIEN HA SIDO ?!
- Em, perdón, he sido yo. No se me dan bien los deportes ...
- Pues ten mas cuidado la próxima vez. TORPE !
Bajé la cabeza, y, sollocé. No me calleron lágrimas pero sentí que lo malo volvía a mi. Me aparté con la cabeza baja dispuesta a entrar en el vestuario y me agarró el brazo.
- Lo siento. No tenía que haberte gritado. Bueno, tú eres nueva y yo he llegado aquí como un elefante. Pagando mis penas con los demás, lo siento de verdad. Soy Micael, pero no me gusta ese nombre, llámame Mike.
- Está bien, no pasa nada. Yo soy Laila ...
- Me lo suponía, el señor Lorent nos dió a entender quien eras.
- Ah, si, tienes ... razón.
Me aparté, entré en el vestuario y me cambié. Salí a fuera. La profesora estaba tomando lista. Me senté en el suelo y todo clavaron la mirada en mi. Sin embargo la profesora ni se inmutó pero si se dió cuenta que yo estaba allí.
- Chicos no es un bebé. Sabe sentarse.
Todos sonrieron. Yo no.
________________________________________________________________________
- Bien chicos ! Vamos empezar a calentar. Laila ! Ven aquí ...
- Tu tutor me ha dicho lo que has puesto en la nota, no tienes que hacer clase si no quieres ...
- No pasa nada ... Ya lo he superado, creo.
- Bueno, no te voy a obligar a evadirte del mundo ...
- Gracias, supongo ... Pero no se me dan nada bien los deportes...
- No te preocupes, irás de pareja con el mejor de la clase. MIKE ! VEN AQUI !
Llegó y clavó una sonrisa.
- Si seño ?
- Señorita Dory para ti, que son esas confianzas ?
- Lo siento.
- Es una broma ! Alégra esa cara palurdo ... Irán con Laila, no se le dan bien los deportes, a ti si. Son las reglas, ayúdale.
- Lo haré.
Me señaló los balones de baloncesto. Aunque el estaba ya haciendo Balon mano, me dijo que era mejor empezar con baloncesto. Me lanzó un balón con fuerza y me hizo daño, no mucho, pero si un poco.
- Se trata de que agarres el balón, y que lo tenga tu equipo.
- La teoría me la se. En lo que fallo es en lo práctico.
- Esto no va ser fácil.
Estubimos practicando el bote, TODA la clase. No fué fácil pero finalmente se me dió mejor. Me miró, sonrió, empezó a correr y me quitó el balón.
- Mike tira a canasta y .. SI ! DOS PUNTOS MAS PARA LOS LAKERS !
- Se te da muy bien ...
- Si, pero mis padres piensan que solo puede ser un hobby. Ni si quiera quieren apuntarme a clases particulares ...
- Siempre puedes intentar convencerlos ...
- Ya lo he intentado, es imposible.
- Nada es imposible.
- Si tu lo dices ... Venga, la última ?
- Creo que no ... No quiero verme vencida mi primer dia de clase, gracias.
Se acercó a mi, me miró profundamente a los ojos y suspiró.
- De nada ...
Tocaba gimnasia, odio gimnasia. Me gustaría hacer deporta pero ... no se me daba bien. Entré en el gimnasio.
- Eh ! Laila ! COJELA !
Eric me lanzó una pelota, yo le di con la mano para apartarla pero se desvió. Si, y justo fué a parar a la cabeza de un muchacho.
- QUIEN HA SIDO ?!
- Em, perdón, he sido yo. No se me dan bien los deportes ...
- Pues ten mas cuidado la próxima vez. TORPE !
Bajé la cabeza, y, sollocé. No me calleron lágrimas pero sentí que lo malo volvía a mi. Me aparté con la cabeza baja dispuesta a entrar en el vestuario y me agarró el brazo.
- Lo siento. No tenía que haberte gritado. Bueno, tú eres nueva y yo he llegado aquí como un elefante. Pagando mis penas con los demás, lo siento de verdad. Soy Micael, pero no me gusta ese nombre, llámame Mike.
- Está bien, no pasa nada. Yo soy Laila ...
- Me lo suponía, el señor Lorent nos dió a entender quien eras.
- Ah, si, tienes ... razón.
Me aparté, entré en el vestuario y me cambié. Salí a fuera. La profesora estaba tomando lista. Me senté en el suelo y todo clavaron la mirada en mi. Sin embargo la profesora ni se inmutó pero si se dió cuenta que yo estaba allí.
- Chicos no es un bebé. Sabe sentarse.
Todos sonrieron. Yo no.
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- Bien chicos ! Vamos empezar a calentar. Laila ! Ven aquí ...
- Tu tutor me ha dicho lo que has puesto en la nota, no tienes que hacer clase si no quieres ...
- No pasa nada ... Ya lo he superado, creo.
- Bueno, no te voy a obligar a evadirte del mundo ...
- Gracias, supongo ... Pero no se me dan nada bien los deportes...
- No te preocupes, irás de pareja con el mejor de la clase. MIKE ! VEN AQUI !
Llegó y clavó una sonrisa.
- Si seño ?
- Señorita Dory para ti, que son esas confianzas ?
- Lo siento.
- Es una broma ! Alégra esa cara palurdo ... Irán con Laila, no se le dan bien los deportes, a ti si. Son las reglas, ayúdale.
- Lo haré.
Me señaló los balones de baloncesto. Aunque el estaba ya haciendo Balon mano, me dijo que era mejor empezar con baloncesto. Me lanzó un balón con fuerza y me hizo daño, no mucho, pero si un poco.
- Se trata de que agarres el balón, y que lo tenga tu equipo.
- La teoría me la se. En lo que fallo es en lo práctico.
- Esto no va ser fácil.
Estubimos practicando el bote, TODA la clase. No fué fácil pero finalmente se me dió mejor. Me miró, sonrió, empezó a correr y me quitó el balón.
- Mike tira a canasta y .. SI ! DOS PUNTOS MAS PARA LOS LAKERS !
- Se te da muy bien ...
- Si, pero mis padres piensan que solo puede ser un hobby. Ni si quiera quieren apuntarme a clases particulares ...
- Siempre puedes intentar convencerlos ...
- Ya lo he intentado, es imposible.
- Nada es imposible.
- Si tu lo dices ... Venga, la última ?
- Creo que no ... No quiero verme vencida mi primer dia de clase, gracias.
Se acercó a mi, me miró profundamente a los ojos y suspiró.
- De nada ...
Capítulo 3.
Me acosté en la cama, y me quedé mirando el ordenador. ¿Qué hacer? Lo quería abrir, pero no lo hicé. Me acosté y dormí. La verdad esque soñé con el accidente, HORROR !
Cuando desperté, me vestí. Pantalón vaquero, comvers blancos, camiseta básica blanca y chaqueta adidas verde. Lo mítico. Bajé a la cocina, mi madre no estaba y yo tenía que ir a clase. Cojí un ''croisant'' y me lo comí. Cojí mi bolsa para ir a clase y salí de casa. En ese momento pasaron las niñas para el instituto, a mi me quedaba cerca de casa, por lo tanto no me importaba mucho. Llegué a la entrada, todo me miraban y yo odio ser el centro de atenciión. -.-''
- Tú eres Laila verdad? -una voz viva y alegre resonó por detrás de mi-
Me giré.
- Em, si. ¿Como sabes mi nombre?
- Soy Eric, el delegado de tu clase. El tutor me dijo que vendrías y me pidió que te recibiera amablemente.
- Ah. Gracias.
- Bueno, ¿te apetece que te enseñe el instituto?
- Pues ... por mi vale pero .. ¿no hay clase?
- Em, si, después mejor.
- Vale, puees ... gracias otra vez.
- De nada.
Sonó el timbre y entré en clase. Dios, eramos 25, que vergúenza. En el fondo había una mesa, marginadamente marginada, en la que me senté. Entró el tutor y me vió.
- ¡QUE ALEGRIA, YA ESTÁS AQUI!
Todos miraron para él.
- No os hagais los idiotas chicos, que se que os habeis fijado en Laila. -dijo señalandome- Pero no te quedes haí atrás, ven !
Me levanté, cojí mi mochila y fuí a junto de él. Me dió un papel en blanco.
- Quiero que me cuentes TODO lo que puedas sobre ti. ¿Te parece bien?
- Si, me parece genial.
- Bueno, pues te sentarás con Jonny.
- Pero que no me llame así señor Lorent ! Que no me gusta esa abrebiatura, me llamo Jonathan y punto ! -dijo el muchacho enfurecido-
- Está bien, está bien ! Sientate ahí anda ...
Me senté, dios, no me gustaban las presentaciones. Ojalá pasase rápido la clase ... OJALA !
Y bueno, aquí me teneis, encerrada en la típica niña cobarde, que huye del pasado y tiene miedo al destino, mientras piensa todo esto y le ocurren estas cosas esribe en aquel papel:
Me vine a vivir aquí por la muerte de mi hermana, sigo sin querer recordarlo, mi madre me dijo de venir a vivir aqui y como mi padre se volvió frio y antisentimental me quedé con mi madre, se separaron porque nada iba bien desde lo de mi hermana, ya ve amigo mio, la vida puede ser preciosa o puedes qedarte sin vida.
Cuando desperté, me vestí. Pantalón vaquero, comvers blancos, camiseta básica blanca y chaqueta adidas verde. Lo mítico. Bajé a la cocina, mi madre no estaba y yo tenía que ir a clase. Cojí un ''croisant'' y me lo comí. Cojí mi bolsa para ir a clase y salí de casa. En ese momento pasaron las niñas para el instituto, a mi me quedaba cerca de casa, por lo tanto no me importaba mucho. Llegué a la entrada, todo me miraban y yo odio ser el centro de atenciión. -.-''
- Tú eres Laila verdad? -una voz viva y alegre resonó por detrás de mi-
Me giré.
- Em, si. ¿Como sabes mi nombre?
- Soy Eric, el delegado de tu clase. El tutor me dijo que vendrías y me pidió que te recibiera amablemente.
- Ah. Gracias.
- Bueno, ¿te apetece que te enseñe el instituto?
- Pues ... por mi vale pero .. ¿no hay clase?
- Em, si, después mejor.
- Vale, puees ... gracias otra vez.
- De nada.
Sonó el timbre y entré en clase. Dios, eramos 25, que vergúenza. En el fondo había una mesa, marginadamente marginada, en la que me senté. Entró el tutor y me vió.
- ¡QUE ALEGRIA, YA ESTÁS AQUI!
Todos miraron para él.
- No os hagais los idiotas chicos, que se que os habeis fijado en Laila. -dijo señalandome- Pero no te quedes haí atrás, ven !
Me levanté, cojí mi mochila y fuí a junto de él. Me dió un papel en blanco.
- Quiero que me cuentes TODO lo que puedas sobre ti. ¿Te parece bien?
- Si, me parece genial.
- Bueno, pues te sentarás con Jonny.
- Pero que no me llame así señor Lorent ! Que no me gusta esa abrebiatura, me llamo Jonathan y punto ! -dijo el muchacho enfurecido-
- Está bien, está bien ! Sientate ahí anda ...
Me senté, dios, no me gustaban las presentaciones. Ojalá pasase rápido la clase ... OJALA !
Y bueno, aquí me teneis, encerrada en la típica niña cobarde, que huye del pasado y tiene miedo al destino, mientras piensa todo esto y le ocurren estas cosas esribe en aquel papel:
Me vine a vivir aquí por la muerte de mi hermana, sigo sin querer recordarlo, mi madre me dijo de venir a vivir aqui y como mi padre se volvió frio y antisentimental me quedé con mi madre, se separaron porque nada iba bien desde lo de mi hermana, ya ve amigo mio, la vida puede ser preciosa o puedes qedarte sin vida.
Capítulo 2.
La muerte de alguien no es agradable, y menos cuando es tu hermana.
Las semanas pasaban, no salía, mis amigas se acercaban a mi y yo me alejaba. Y mis padres, mis padre pues, no se atrevían a mirarse a la cara. Mi madre, sin fuerzas, dicidió mudarse. Irse lejos y esconder su dolor. Fué entonces cuando tube que tomar la decisión mas difícil de todas: ¿Mi madre o mi padre?
Estaba segura que si me iba, no volvería a ver a mi padre. Y si me quedaba, no saldria adelante, todo me recordaba a ella. TODO.
- Me iré con mamá. -le dije a mi padre llorando-
- Haz lo que quieras. -contestó él, frío y sin sentimiento-
A la semana siguiente, mi madre ya había comprado casa, comprado coche. Todo, y lo peor, con algunos de los ahorros de mi herman. Me pareció fatal.
Salimos, mi padre no quiso despedirse. Yo me limitaba a llorar.
En el coche, me quedé dormida y, cuando llegamos pues ... Vi la casa mas bonita del mundo.
- ¿Donde estamos? -pregunté a mi madre-
- Ribadesella. Estamos en Asturias.
- Genial ...
Entré en mi casa. Era mayo, tenía que ir al día siguiente a clase. Genial ...
Lo peor no era que fuese un nuevo instituto, lo peor era que era mitad de trimestre.
La verdad, no quería ir. Pero me daba igual, estaba decidida.
- Mamá, ¿donde es mi habitación?
- Arriba cariño. Subes las escaleras y al fondo.
- Vale. -sonó seco y sin ganas-
Entré y vi un ordenador encima de la mesa. No había tocado mi ordenador desde la muerte de mi hermana. Pero este era nuevo. No había rastro de mi hermana, nada. Así sería más fácil olvidarme de ella. Pero ... no quería olvidarla para siempre.
Porque para siempre, es mucho tiempo.
Las semanas pasaban, no salía, mis amigas se acercaban a mi y yo me alejaba. Y mis padres, mis padre pues, no se atrevían a mirarse a la cara. Mi madre, sin fuerzas, dicidió mudarse. Irse lejos y esconder su dolor. Fué entonces cuando tube que tomar la decisión mas difícil de todas: ¿Mi madre o mi padre?
Estaba segura que si me iba, no volvería a ver a mi padre. Y si me quedaba, no saldria adelante, todo me recordaba a ella. TODO.
- Me iré con mamá. -le dije a mi padre llorando-
- Haz lo que quieras. -contestó él, frío y sin sentimiento-
A la semana siguiente, mi madre ya había comprado casa, comprado coche. Todo, y lo peor, con algunos de los ahorros de mi herman. Me pareció fatal.
Salimos, mi padre no quiso despedirse. Yo me limitaba a llorar.
En el coche, me quedé dormida y, cuando llegamos pues ... Vi la casa mas bonita del mundo.
- ¿Donde estamos? -pregunté a mi madre-
- Ribadesella. Estamos en Asturias.
- Genial ...
Entré en mi casa. Era mayo, tenía que ir al día siguiente a clase. Genial ...
Lo peor no era que fuese un nuevo instituto, lo peor era que era mitad de trimestre.
La verdad, no quería ir. Pero me daba igual, estaba decidida.
- Mamá, ¿donde es mi habitación?
- Arriba cariño. Subes las escaleras y al fondo.
- Vale. -sonó seco y sin ganas-
Entré y vi un ordenador encima de la mesa. No había tocado mi ordenador desde la muerte de mi hermana. Pero este era nuevo. No había rastro de mi hermana, nada. Así sería más fácil olvidarme de ella. Pero ... no quería olvidarla para siempre.
Porque para siempre, es mucho tiempo.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Capítulo 1.
Tenía tan solo 10 años, solo 10 años cuando me dijeron que mi madre estaba embarazada de la que sería mi futura hermana. Los dias pasaban y yo me hacía caada vez MAS feliz. La vida me hiba genial, pero a veces las cosas se ponen mal. Mi madre tubo bastantes baches en el embarazo, y, finalmente. Un 12 de marzo nació mi hermana, Samanta. Un nombre precioso, me encanta. Yo los primeros meses me ponía celosa. Antes era el centro de atención, pero después, comprendí que mi hermana necesitaba mucha mas atención que yo. Y, por lo tanto, lo celos no volvieron a aparecer nunca mas.
Los años pasaron, y mi hermana cumplía 5 años. Yo ya tenía 15, este año pasaría a tener 16. Por fin ! Mis padres, decidieron que la mejor forma de celebrar el cumpleaños de mi hermana era irnos de vacaciones a Almería. Nosotros viviamos en una casa preciosa del centro de Madrid. Tenía piscina, y mi hermana no quería ir de vacaciones, quería quedarse en la piscina. Pero mis padres insitieron, y al final, el 10 de mayo salimos por el gran portal del jardin camino de Almería. Pasamos todo el centro de Madrid y entramos en la autopisto. Todo ibamos emocionados, y, la verdad, era el primer viaje de mi hermana en familia. Ivamos bien, todo iba bien. Mi padre escuchaba las risas de mi hermana y mías y miró para nosotras. No me fijé, y mi madre gritó:
- Cuidado Manuel !
- MIERDA !
Lo último que escuché fué un llanto.
Cuando deperté escuchaba leves pitidos. Piii piii piii ...
Abrí los ojos, estaba en el hospita, estaba segura, segurísima.
Finalmente, escuché la puerta. Era mi madre.
- Cariño ! Despertaste. Al fin. Llevas 4 dias en coma.
- ¿Que ha pasado?
- Tu hermana ... - de sus ojos salieron lágrimas y su expresión era dolorida - Tu hermana ha muerto ...
Calló al suelo, y grito: ¿Por que ella? ¿Por que señor?
Yo no reaccioné, simplemente me quedé inmovil y fría. No hablé.
Al día siguiente me dieron el alta. Volví con mi madre en taxi a casa. Llegué, abrí la puerta. Subí a mi habitación. Mis ojos derramaban lágrimas. Y caí, caí delante de la puerta de mi habitación. Sabía que cuando abriese la puerta iba estar haí, ella, su recuerdo. Todo.
Entré y las lágrimas caían solas, sin necesidad de que yo cerrase los ojos. Mi tiré en cama. Pasaba el tiempo y yo miré a mi mesa de noche. La foto, aquella foto. Yo tenía 13 años y mi hermana 3. Poco a poco me quedé dormida. Y no me faltó tiempo para quedarme dormida. Mi madré me despertó a la mañana siguiente. Pero no hice nada. Absolutamente nada.
Y lo peor aun no llegó.
Los años pasaron, y mi hermana cumplía 5 años. Yo ya tenía 15, este año pasaría a tener 16. Por fin ! Mis padres, decidieron que la mejor forma de celebrar el cumpleaños de mi hermana era irnos de vacaciones a Almería. Nosotros viviamos en una casa preciosa del centro de Madrid. Tenía piscina, y mi hermana no quería ir de vacaciones, quería quedarse en la piscina. Pero mis padres insitieron, y al final, el 10 de mayo salimos por el gran portal del jardin camino de Almería. Pasamos todo el centro de Madrid y entramos en la autopisto. Todo ibamos emocionados, y, la verdad, era el primer viaje de mi hermana en familia. Ivamos bien, todo iba bien. Mi padre escuchaba las risas de mi hermana y mías y miró para nosotras. No me fijé, y mi madre gritó:
- Cuidado Manuel !
- MIERDA !
Lo último que escuché fué un llanto.
Cuando deperté escuchaba leves pitidos. Piii piii piii ...
Abrí los ojos, estaba en el hospita, estaba segura, segurísima.
Finalmente, escuché la puerta. Era mi madre.
- Cariño ! Despertaste. Al fin. Llevas 4 dias en coma.
- ¿Que ha pasado?
- Tu hermana ... - de sus ojos salieron lágrimas y su expresión era dolorida - Tu hermana ha muerto ...
Calló al suelo, y grito: ¿Por que ella? ¿Por que señor?
Yo no reaccioné, simplemente me quedé inmovil y fría. No hablé.
Al día siguiente me dieron el alta. Volví con mi madre en taxi a casa. Llegué, abrí la puerta. Subí a mi habitación. Mis ojos derramaban lágrimas. Y caí, caí delante de la puerta de mi habitación. Sabía que cuando abriese la puerta iba estar haí, ella, su recuerdo. Todo.
Entré y las lágrimas caían solas, sin necesidad de que yo cerrase los ojos. Mi tiré en cama. Pasaba el tiempo y yo miré a mi mesa de noche. La foto, aquella foto. Yo tenía 13 años y mi hermana 3. Poco a poco me quedé dormida. Y no me faltó tiempo para quedarme dormida. Mi madré me despertó a la mañana siguiente. Pero no hice nada. Absolutamente nada.
Y lo peor aun no llegó.
martes, 17 de agosto de 2010
Hoy ♥
Hoy he quedado, me encuentro bien, estoy dispuesta a aceptar mis errores, a elegir mi camino. Me ha llamado Paula, si, una de mis amigas a las que mas aprecio. Y con David Pantin, mi hermano. No somos hermanos de sangre, pero como si lo fueramos, y esque ... tiene algo que hace que la gente quiera estar con el. Y no es precisamente su colonia, es su forma de ser. A veces, me gustaría que fuera mi hermano de verdad, porque un hermano como ese lo desea cualquiera. Os tengo que dejar internautas, hoy va ser un dia muuuuuuuuuuuuuuuy laaaaaaaaaaargo ...
sábado, 15 de mayo de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
Gaby para ti (:
Bueno, prometido estubo y echo está. Te la dedico Gabriel Sampedro Galego. Me parece que por aqui pasó algo. Pues, la verdad, esque pasa que pasa lo del pasado, que eres un amigo DPM al que le pone mucho el Heavy Metal, asique mejor, no te digo nada del Chillout ! Jajaja Bueno, Gaby, que eres un amigo genial, que lo vales y que siempre estás ahi para todo. La verdad, esque a veces eres un poco bruno, pero que no pasa nada. Cosas de amigos no ? Pues amigos .. NOSOTROS !
Gabriel Sampedro Galego ♥
Gabriel Sampedro Galego ♥
martes, 11 de mayo de 2010
Para un Retrass Monster :)
Bueno, como no sé que poner, directamente paso a dedicar esto a un amigo que está ahi para todo: Daniel Rio Riotorto, vale; sus apellidos son graciosos. Pero no entiendo la manía que tiene la gente de insultarle o meterse con el. A mi es un niño que me cae bien, mejor que muchos otros que van de: -Yo soy el mejor, tengo 340 amigos en Tuenti.
Meeeeh, sabes ? Me la come los amigos que tengas, los que de verdad importan son los que están ahi a la hora de la verdad. Como el, un Retrass Monster, jaja Risaas een gimnasia con eso eh ;)
Bueno, como no tengo mucho mas que poner, y la verdad, no estoy como para ponerme a pensar jajaja. Pues aqui te dejo lo que más te gusta: Lady GaGa - Telephone ♥
Meeeeh, sabes ? Me la come los amigos que tengas, los que de verdad importan son los que están ahi a la hora de la verdad. Como el, un Retrass Monster, jaja Risaas een gimnasia con eso eh ;)
Bueno, como no tengo mucho mas que poner, y la verdad, no estoy como para ponerme a pensar jajaja. Pues aqui te dejo lo que más te gusta: Lady GaGa - Telephone ♥
lunes, 10 de mayo de 2010
Dedicado a mi mejor amigo (L
Bueno, como tengo que estrenar mi entrada, obiamente se la voy a dedicar a mi mejor amigo, David Novo Pantin.
David que decirte ? Si esque siempre me dejas sin palaabras, porque eres tan esencial que no hay quien te supere. Tienes algo que hace que seas increible. Y no se podría pedir nada mejor a la vida que un amigo como tú. Un hermano tan esencial como tú.
David, hermano, lo eres TODO.
Taaaan adorable, tan tú.
David Novo Pantín ♥
David que decirte ? Si esque siempre me dejas sin palaabras, porque eres tan esencial que no hay quien te supere. Tienes algo que hace que seas increible. Y no se podría pedir nada mejor a la vida que un amigo como tú. Un hermano tan esencial como tú.
David, hermano, lo eres TODO.
Taaaan adorable, tan tú.
David Novo Pantín ♥
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