Puede que yo no sea la persona adecuada para hablar de sonrisas, ya que la vida, al menos en este tiempo, no me ha ofrecio muchas veces alguna ocasión para sonreir. De pequeña, recuerdo que cuando iba al parque con mi madre y con mi hermana, no dejaba de sonreir. Y todo porque me miraban y me sonreían; y le decían a mi madre que tenia la sonrisa mas bonita del mundo, y que la guardaba en el mejor sitio, en mi cara. Porque tenía la sonrisa mas preciosa del mundo entero. Pero a veces las sonrisas se apagan ... y tiene que pasar mucho tiempo para que vuelvan. Me quedé un buen rato mirando como Zack dormía, quizás porque me parecía una buena forma de pasar el tiempo, o simplemente porque me encontraba a gusto. No lo se exactamente, pero no tenía intención de despertarle, primero porque no sabía a que hora se quedó dormido y segundo porque me encantaba verle dormir. Me levanté con cuidado de no despertarle, abrí mi armario y cojí la ropa adecuada, el cielo estaba encapotado por lo tanto cojí un pantalón largo blanco, unas victorias amarillas y una camiseta con la cara de Bob Esponga como dibujo. No cojí sudadera, si eso la cojería mas tarde. Como no quería correr riesgos de que me viese cambiandome, me fuí a vestir al baño, una vez allí, me noté sucia. Por lo tanto abrí la ducha y me duché. Le eché un poco de espuma al pelo y lo dejé medio rizado. Bajé a desyunar y subí a mi habitación a por las cosas de clase, aun faltaban 40 minutos para que pasase el bus, asique iba a ver la tele. Con mucho cuidado salí por la puerta, y antes que pudiera cerrarla Zack se dirigió a mi.
- ¿Piensas dejar que haga novillos? - dijo -
- ¿Como?
- Tenemos que ir a clase, y yo no pienso faltar. Esperas a que me cambie, ¿verdad? -preguntó-
- Pues ... ah, si. Pero te espero abajo y ... gracias por lo de ayer, de, nuevo.
Asintió con la cabeza, yo cerré la puerta y bajé a ver la televisión. Tardó poco, ya que se puso la ropa de la noche anterior. ¿Tendría sangre de Javi? No.
Al bajar se sentó a mi lado en el sofá, miré por la ventana y el coche del tío Frank ya estaba delante de la casa.
- ¿Puedo considerar esto una cita? -preguntó-
- Si, supongo que si ...
- ¿Estás bien? -preguntó de nuevo-
- Si, es solo que ... no sabía que Javi fuese así. Con él me sentía bien, estaba a gusto. -contesté-
- Tranquila. Todo ha pasado, y gracias a dios ese malnacido no te ha tocado.
- Gracias a dios no, gracias a ti. Muchas gracias ... otra vez.
- No tienes que dármelas. ¿Vamos?
Salimos de mi casa y Zack cojió de su bolsillo las llaves de su coche, abrió la puerta del copiloto y yo entré. Quizás estabamos estableciendo una buena amistad, y no quería pensar que esperaba algo mas de mi, porque estaba dispuesta a negárselo.
- Quiero saber si realmente te importo, si soy algo ''especial'', digamos, para ti. - hablé sincera y con claridad -
- Mira Laila, no quiero que pienses que eres un juguete para mi, realmente eres una chica genial, y me gustaría establecer una relación contigo, pero solo si tu te vas a sentir cómoda en esa relación.
- Tengo que pensarmelo ... - anelé -
Llegamos al instituto y todos nos miraban, es cierto que ... Zack era el mas popular del instituto pero yo no soy nadie a su lado, no acababa de entender porque me seguían mirando. Era increible. Bajé del coche y empecé a caminar al lado de Zack. Las miradas seguían siendo mas y mas ... Hasta que nos acabamos por separar. ¿En que mundo vivimos? Miré haber si podía localizar a Laura o a Iván, y no, no podía. Esto era como un circuito; arriba, abajo, izquierda, derecha. Hasta que por fin, localicé a Iván. Le veía sonreir, caminé un poco mas y ... ¿QUÉ?